Aunque la crisis de Suez representó una victoria militar para Israel, significó un triunfo político para Nasser, quien emergió como el líder de la oposición armada contra Israel y una figura destacada del Tercer Mundo, capaz de desafiar a Occidente. La crisis de Suez, a pesar de su brevedad, fue uno de los mayores acontecimientos del siglo XX, no tanto por sus efectos económicos, sino por las relaciones de fuerza en el mundo, especialmente en el ámbito político y cultural. Marcó la decadencia de Europa y la aparición de un Tercer Mundo con peso propio en la escena internacional, impulsado por la descolonización, junto con la intención de Estados Unidos de establecer su hegemonía y la capacidad de la URSS para extender su influencia en los países afroasiáticos.
El balance de la crisis de Suez:
- Para Gran Bretaña y Francia, fue un fracaso total.
- Para Egipto, representó una victoria política, al apropiarse del canal y consolidar el prestigio internacional de Nasser.
- Para Israel, significó el logro de sus objetivos en la región.
- Para EE.UU., implicó el planteamiento de una reordenación política que se manifestó en la Doctrina Eisenhower de 1957, promoviendo la intervención y la ayuda.
- Para la URSS, representó la oportunidad de presentarse como defensora de los países agredidos, como Egipto, al que brindó su apoyo.
Con el auge del nasserismo, la tensa situación entre los Estados árabes e Israel, que se había estabilizado desde 1957, se deterioró nuevamente a partir de 1962, intensificándose el enfrentamiento que culminó en la Guerra de los Seis Días en junio de 1967. En este conflicto, Israel obtuvo una victoria contundente y ocupó territorios árabes como el Sinaí y Gaza (arrebatados a Egipto), el Golán (a Siria) y Cisjordania (a Jordania).
Consecuencias de la Guerra de los Seis Días:
- Aceleración del declive del nasserismo en un Egipto con dificultades.
- Modificación del conflicto árabe-israelí, devolviendo al primer plano internacional la situación del Próximo Oriente.
- Transformación del statu quo territorial al ocupar Israel directamente territorios egipcios, sirios y jordanos.
- Adquisición de autonomía por parte de las organizaciones palestinas de lucha contra Israel respecto a los gobiernos árabes, culminando en la creación de la OLP en 1969, presidida por Arafat, que defendía la creación de una Palestina árabe soberana.
Tras la Guerra de los Seis Días, Israel se mantuvo en los territorios ocupados, y las actividades bélicas se limitaron a las acciones de los palestinos contra Israel desde los países árabes fronterizos. En Egipto, el presidente Sadat, sucesor de Nasser tras su muerte en 1970, replanteó un nacionalismo egipcio más conservador y pro-occidental. En la región, se intensificaron las presiones soviética y norteamericana con el Plan Rogers.
La situación de tensión llevó a la Guerra del Yom Kippur en octubre de 1973, en Suez y Golán. Esta guerra confirmó a la región como la principal zona de conflicto en el mundo, haciendo depender de su suerte política el destino económico de los países industrializados importadores de petróleo. Además, esta crisis representó el retroceso de la URSS en la región y el aumento de la influencia de EE.UU., bajo cuyo patrocinio se reorientó la política del Egipto de Sadat y se iniciaron las negociaciones que llevaron a acuerdos entre Egipto e Israel.
Desde 1973, el conflicto general entre Israel y los países árabes pareció entrar en una fase de apaciguamiento, influido por la paz lograda entre Egipto e Israel. Sin embargo, estallaron nuevos conflictos regionales localizados en y entre los países árabes y musulmanes, en los que Israel se vio implicado, enfrentándose principalmente a los palestinos.
Conflictos Regionales:
- Guerra Civil del Líbano (1975-1990): Enfrentó a cristianos maronitas, el partido nacional y el ejército contra partidos musulmanes, progresistas y palestinos de la OLP. La intervención siria e israelí marcaron diferentes fases del conflicto, culminando con la invasión israelí del Líbano en 1982, considerada la quinta guerra árabe-israelí.
Tras negociaciones, se acordó la evacuación de los palestinos de Líbano y el retiro de Israel, que continuó ocupando el sur libanés como zona de seguridad. Un tratado de paz entre Israel y Líbano en 1983 fue anulado en 1984. El conflicto civil libanés se prolongó hasta 1990, cuando se proclamó la Nueva República Libanesa bajo la influencia de Siria.
- La Primera Intifada: Fue la rebelión popular de los jóvenes palestinos en los territorios ocupados por Israel de Gaza y Cisjordania, comenzando el 9 de diciembre de 1987. Se le conoció como la guerra de las piedras contra los fusiles, y supuso un cambio estratégico para el movimiento nacional y la OLP.
La Intifada, dirigida por una Dirección Nacional Unificada del Levantamiento y con conexiones con la OLP, representó una ruptura histórica en las relaciones palestino-israelíes. En septiembre de 1988, el Congreso Nacional Palestino aprobó la proclamación del Estado de Palestina, con la declaración de independencia y la formación de un gobierno provisional. La OLP aprobó el acuerdo de Naciones Unidas de 1947 que decidía la partición de Palestina en dos Estados: Israel y Palestina, y la resolución de 1967 que pedía la retirada israelí de los territorios ocupados. En 1989, Yasser Arafat fue nombrado presidente del recién creado Estado de Palestina.
La Búsqueda de la Paz:
Tras la guerra de 1973, hubo una intensa actividad diplomática, incluyendo los acuerdos entre Israel y Egipto. La visita de Sadat a Jerusalén en 1977 y la reunión en Camp David en 1978 llevaron a la firma del Tratado de Paz entre Egipto e Israel en 1979, por el cual Israel devolvió a Egipto la península del Sinaí y se establecieron relaciones diplomáticas entre ambos países.
Aunque Sadat fue asesinado en 1981, su sucesor Mubarak continuó su política de pacificación. Otros intentos de acuerdo bilateral, como el tratado de paz entre Líbano e Israel en 1983, se frustraron. A finales de 1988, se realizaron intentos diplomáticos para conseguir una negociación a nivel internacional, culminando con la Conferencia de Madrid en 1991. La Conferencia de Madrid, con la participación de EE.UU., la URSS, Egipto, Israel, Líbano, Siria, Jordania-Palestina, la Comunidad Europea, el Consejo del Golfo y la UMA, marcó un punto de partida para las conversaciones bilaterales entre Israel y los países árabes.
Las reuniones bilaterales entre 1992 y 1993 en Washington llevaron a la firma de la Declaración de Principios entre Israel y la OLP, con el reconocimiento mutuo y los Acuerdos Provisionales de Autonomía para Gaza y Cisjordania. En 1994, se firmó un acuerdo en El Cairo entre Israel y la OLP sobre la modalidad de la autonomía palestina, concedida a Gaza y algunas zonas de Cisjordania, como Jericó. Yasser Arafat regresó a Palestina tras 27 años de exilio, y en 1996 se celebraron las primeras elecciones en Palestina, dando la victoria a Arafat como presidente del nuevo Estado. En 1994, se llegó a un acuerdo de paz en Washington entre Israel y Jordania, y a finales de 1995 se iniciaron conversaciones de paz entre Israel y Siria.
La visita de Ariel Sharon a la explanada de las mezquitas en el año 2000 se consideró como un escándalo, dando inicio a la Segunda Intifada en el año 2000. Sharon ganó las elecciones a presidente de Israel en 2001 y paralizó los acuerdos de paz, invadiendo territorios de Palestina y construyendo el muro en Gaza en 2002. Los grupos terroristas se radicalizaron, y las Brigadas de Al-Qassam incrementaron las inmolaciones suicidas. Arafat murió en 2004, siendo sustituido por Mahmud Abás. En 2006, el grupo terrorista de Hamas ganó las elecciones con la presidencia de Ismail Haniya, sorprendiendo al mundo. Mahmud Abás disolvió el gobierno de Hamas y convocó elecciones anticipadas, ocasionando conflictos armados entre Cisjordania y Gaza.
La Primavera Árabe:
Los atentados de Al-Qaeda abrieron una nueva etapa de miedo constante. Tras la muerte de Osama Bin Laden en 2011, surgió el Estado Islámico, una organización terrorista que se proclamó como una amenaza global. La Primavera Árabe consistió en protestas en países como Egipto, Túnez, Siria, Bahrein, Qatar, Libia y Yemen, impulsadas por la pobreza, la corrupción política, el autoritarismo, la represión, la falta de libertades y el inconformismo de la población joven.
Casos Específicos:
- Túnez: Independencia en 1956, república y régimen de partido único hasta 1975, luego democracia parlamentaria. La caída del presidente Ben Ali fue en 2011.
- Libia: Independencia en 1951, revolución en 1969 que puso fin a la monarquía. Establecimiento de la Yamahiriya en 1977. Muammar al-Gaddafi gobernó hasta su asesinato en 2011.
- Egipto: República desde 1952. Hosni Mubarak gobernó desde 1981 hasta 2011. En 2012, Mohamed Morsi fue elegido presidente, pero fue derrocado por un golpe de Estado militar en 2013, liderado por Al-Sisi.
- Yemen: Gobernado por Ali Abdullah Saleh desde 1978. En 2011, Saleh renunció a la presidencia.
- Siria: Saga de líderes de la familia Al-Asad, comenzando por Hafez Al-Asad (1971-2000) y seguido por su hijo Bashar Al-Asad (2000-presente). Conflicto bélico entre el gobierno y diversos grupos rebeldes y terroristas.