Guerra Civil Española: Causas, Consecuencias y Significado Histórico

Contexto y Significado de la Guerra Civil Española

La Guerra Civil Española se puede considerar como el hecho más relevante de la historia de España del siglo XX. En esta guerra se concentraron muchos de los problemas que la sociedad española contemporánea venía arrastrando desde los inicios de las grandes revoluciones de los siglos XVIII y XIX. Pero la guerra fue también, desde una perspectiva más cercana, el resultado de la propia dinámica social y política de España y de las tensiones surgidas en Europa en la difícil coyuntura de los años 30, tras el ascenso del fascismo en Italia y el nazismo en Alemania al final de la Gran Guerra 1914-18.

El conglomerado de fuerzas que se sublevaron contra la República, en julio del 36, no había previsto la posibilidad del desencadenamiento de una guerra. Las autoridades y los partidos republicanos tampoco habían contado con esa eventualidad. Un alzamiento militar fracasado se convirtió en una Guerra Civil porque tanto los sublevados como el poder legítimo republicano contaron muy pronto con ayudas exteriores. La Guerra Civil Española de julio del 36 alcanzó una dimensión internacional e incluso se temió que el conflicto pudiera extenderse a otros puntos de Europa y del mundo.

Como significación, comentaré cómo se llegó a la Guerra Civil y cómo terminó, y los cambios y permanencias entre el periodo de antes de la República y el de después de Franco. Empezaré hablando desde:

El Frente Popular (1936)

Vuelco electoral con el triunfo abrumador de la izquierda que se agrupa en una coalición electoral: El Frente Popular (comunistas, PSOE y republicanos de izquierdas). Mientras, la derecha y sobre todo los militares descontentos con la República (Franco, Mola y Sanjurjo entre otros) empiezan a diseñar la conspiración (en marzo empiezan las primeras reuniones) que desembocará en el golpe militar del 18 de julio de 1936, favorecido por las huelgas, los enfrentamientos sociales… y el deterioro general del orden público. Esto significará el estallido de la Guerra Civil Española.

Tras la Guerra Civil llegaría el franquismo, periodo que es totalmente distinto a la República, pues es una dictadura (Franco). El pueblo no tiene poder de decisión mientras que en la República sí que lo tenía. Otra diferencia la encontramos en el ámbito religioso, pues mientras la República dejó la religión para el ámbito privado, con el franquismo se manifestaba también públicamente. Franco concentraba todo el poder mientras que en la República hubo una división. La defensa de la unidad de la patria (Franco) contrasta con el derecho de las regiones a establecer Estatutos de Autonomía (República). Estas serían las diferencias más evidentes entre ambos periodos que, como ya he dicho, poco tienen en común.

Recorte de derechos y libertades, de República (liberales) a Franco (dictadura).

Las Consecuencias de la Guerra Civil

Consecuencias Demográficas

Se han dado cifras muy dispares al cuantificar las pérdidas demográficas que causó el conflicto: los muertos en el frente y por la represión en la guerra y en la posguerra, el hambre, las epidemias; la reducción de la natalidad consiguiente…

Consecuencias Económicas

La guerra fue una verdadera catástrofe económica. Un dato revela su magnitud: la renta nacional y per cápita no recuperará el nivel de 1936 hasta la década de 1950.

Consecuencias Sociales

El resultado de la guerra trajo consigo la recuperación de la hegemonía económica y social por parte de la oligarquía terrateniente, industrial y financiera. Paralelamente, se dio la pérdida de todos los derechos adquiridos por los trabajadores.

Consecuencias Morales

La guerra supuso una verdadera fractura moral del país. Varias generaciones marcadas por el sufrimiento de la guerra y la represión de la larga posguerra. El régimen de Franco nunca buscó la reconciliación de los españoles y siempre recordó y celebró su origen bélico. Las heridas de la Guerra Civil perduraron durante decenios y la persecución y represión de los vencidos fue un rasgo clave del franquismo.

Desarrollo y Dimensión Internacional de la Guerra Civil

La Guerra Civil Española inició en julio de 1936, cuando el Ejército, apoyado por diversos sectores de la sociedad como empresarios, terratenientes e Iglesia, se sublevó contra el gobierno de la II República Española por no estar de acuerdo con las reformas republicanas. El «Alzamiento» se dio el 17 de julio a cargo de Francisco Franco, quien desde Islas Canarias comenzó sus desplazamientos hasta alcanzar el continente y disputarse, en prolongados conflictos, el poder de la capital española: Madrid.

La singularidad de la Guerra Civil Española fue que grupos civiles, tratando de defender un ideal de nación manifestado en la II República, se organizaron en un ejército que llevaba entre sus combatientes a grupos de distintas edades, ocupaciones e incluso diferentes ideologías. Este último punto se considera uno de los más difíciles de discutir pues, aunque los republicanos funcionaron en un principio al mando de Largo Caballero y después de Juan Negrín, cada grupo ideológico tenía ideas distintas sobre cómo habrían de darse las estrategias de guerra. El gobierno de la república, presidente y gabinete, no pudieron intervenir directamente en el conflicto, sino mediante jefaturas dirigidas por los líderes ya mencionados.

La Guerra Civil tuvo, como todo conflicto, dos partes encontradas que en forma independiente luchaban por mantener el modelo de sociedad que mejor les parecía. Se podría decir que la lucha interna de España representó la lucha que internacionalmente acontecía entre los distintos sistemas de gobierno: socialista, capitalista y fascista. La repercusión del conflicto también traspasó las fronteras de España, por lo que se hizo un asunto de carácter internacional. Ante esto la mayoría de los países adoptaron una política de no-intervención. Hitler desde Alemania, y Mussolini, desde Italia, otorgaron apoyo a los franquistas para continuar la lucha. Los republicanos recibieron durante un tiempo apoyo de la entonces Unión Soviética (hoy Rusia), y de un gran número de ciudadanos de distintas partes del mundo que, al agruparse en las Brigadas Internacionales, lucharon por los ideales republicanos y se opusieron al fascismo que poco a poco parecía adquirir más poder.

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