Introducción
Tras la Guerra Civil Española (1936-1939), España quedó devastada en todos los aspectos. El general Francisco Franco, líder del bando sublevado, se dedicó a erradicar cualquier vestigio de la sociedad republicana. La victoria de los sublevados trajo consigo el establecimiento de un nuevo Estado, que ya había sido ensayado en la zona rebelde durante la contienda. Este nuevo régimen, conocido como franquismo, se prolongaría por casi cuatro décadas, dejando una profunda huella en la historia de España.
1. Franco: El Hombre (1892-1975)
Francisco Franco Bahamonde nació en El Ferrol (La Coruña) en 1892. Ascendió a general a los 34 años, por méritos de guerra, convirtiéndose en el general más joven de Europa en ese momento. Aunque muchos lo consideran el instigador del golpe de Estado que desencadenó la Guerra Civil, Franco se unió a la conspiración más tarde, tras el asesinato del político José Calvo Sotelo. Tras el triunfo del Frente Popular en febrero de 1936, fue trasladado a Canarias y posteriormente a Marruecos, siguiendo los planes del general Emilio Mola. El 17 de julio de 1936, se sumó al Alzamiento Nacional contra la República.
Franco cruzó el Estrecho de Gibraltar al frente del Ejército de África, que contaba con el apoyo de la Alemania nazi y la Italia fascista. Asumió el mando del Ejército del Sur y logró tomar Toledo en septiembre de 1936. Al mes siguiente, fue nombrado Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos. Este rápido ascenso se debió en parte a la desaparición de sus principales competidores: el general José Sanjurjo y el general Emilio Mola murieron en accidentes de aviación, mientras que José Antonio Primo de Rivera fue fusilado en la cárcel de Alicante. En abril de 1937, Franco se convirtió en Jefe de Falange Española Tradicionalista y de las JONS, que se convirtió en el partido único del régimen. El 28 de marzo de 1939, Madrid cayó en manos de las tropas franquistas, y el 1 de abril se dio por terminada la Guerra Civil. Franco asumió todos los poderes, dando lugar al franquismo.
2. Los Principios Ideológicos del Régimen Franquista
El franquismo se caracterizó por su nacionalismo, antiliberalismo y anticomunismo. Franco pretendía crear un nuevo Estado opuesto al liberalismo, la democracia y el comunismo. Según el historiador Javier Tusell, Franco nunca tuvo una ideología clara. Su única idea firme y su mayor virtud fue su habilidad para mantenerse en el poder. Las principales ideas del régimen franquista fueron:
2.1. Nacional-militarismo
Franco otorgó a los militares los principales ministerios, dando a entender que el ejército representaba la esencia de la nación.
2.2. Nacional-catolicismo
El catolicismo y la Iglesia Católica fueron un apoyo fundamental del régimen. La Iglesia apoyó al bando franquista durante la Guerra Civil y controló la educación, un sector de la prensa y el asociacionismo religioso.
2.3. Nacional-patriotismo
La unidad de la patria se consideraba un valor sagrado, y se exaltaba el papel de las etapas doradas de la historia de España. Franco rechazaba las autonomías y las lenguas de las nacionalidades históricas.
2.4. Exaltación del Líder Carismático
Franco era presentado como un «caudillo» enviado por la providencia divina para salvar al pueblo español.
2.5. Rechazo de la República
El franquismo rechazaba los partidos políticos, la democracia, las autonomías regionales, las libertades individuales y el laicismo.
2.6. Rechazo del Comunismo
El régimen franquista se oponía fervientemente al comunismo, al que consideraba una amenaza para España.
2.7. Idea de la Conspiración Masónica
El franquismo creía en la existencia de una conspiración masónica, a la que consideraba responsable de todos los males de España.
2.8. Nacionalismo Exacerbado
El nacionalismo impregnaba todos los aspectos del régimen franquista, incluso los detalles más insignificantes.
2.9. Capacidad de Adaptación
El régimen franquista demostró una gran capacidad para adaptarse a las circunstancias cambiantes, lo que le permitió sobrevivir durante casi cuatro décadas.
2.1. Diferencias entre el Régimen de Franco y el Fascismo Europeo
La dictadura franquista ha suscitado diversas interpretaciones. Según Javier Tusell, se trató de una «dictadura no totalitaria». Sus rasgos distintivos serían: una dictadura personal, un papel secundario del partido único y una represión superior a la de la Alemania nazi y la Italia fascista.
Para otros historiadores, el franquismo sí responde al modelo del fascismo europeo, ya que fue una reacción de las clases dominantes ante el ascenso del movimiento obrero y de los partidos socialistas y comunistas. Además, el franquismo se caracterizó por el predominio del ejecutivo sobre el legislativo y la supresión de las libertades sindicales y de prensa.
3. La Política Exterior
3.1. Del Apoyo a los Fascistas al Aislamiento del Régimen
Al estallar la Segunda Guerra Mundial en 1939, Franco fue presionado por Hitler y Mussolini para que se uniera al Eje, en compensación por el apoyo que estos le habían prestado durante la Guerra Civil. Sin embargo, el ministro de Asuntos Exteriores, Juan Beigbeder, declaró la neutralidad de España en septiembre de 1939. A pesar de ello, la presión por parte de Alemania e Italia continuó.
En el verano de 1940, tras las grandes victorias militares del Eje, España cambió su declaración de neutralidad por una «declaración de no beligerancia». Beigbeder fue sustituido por Ramón Serrano Suñer, un claro defensor de la fascistización de España. Este cambio se concretó en:
- La famosa entrevista entre Hitler y Franco en Hendaya (Pirineos) el 23 de octubre de 1940. Franco no entró en la guerra, pero facilitó el reabastecimiento de combustible a los barcos alemanes, en el máximo secreto.
- La entrevista entre Franco y Mussolini en Bordighera (Italia) en 1941, donde los italianos intentaron de nuevo convencer a Franco para que se uniera al Eje.
En junio de 1941, tras el ataque alemán a la Unión Soviética, Franco apoyó a Alemania con el envío de la División Azul al frente ruso. A pesar de todo esto, España se mantuvo oficialmente fuera de la guerra.
A partir de 1942, la Segunda Guerra Mundial dio un giro desfavorable para el Eje. Los Aliados se perfilaban ya como vencedores. España trató de distanciarse de la causa alemana y de acercarse a los aliados. Serrano Suñer fue sustituido por el general Francisco Gómez-Jordana Sousa, defensor de la neutralidad. Sus principales medidas fueron:
- Retirar la División Azul del frente ruso.
- Entregar a los aliados los barcos italianos que se habían refugiado en España tras la caída de Mussolini.
3.2. El Aislamiento Forzado de España
Tras la Segunda Guerra Mundial, España quedó aislada de los organismos internacionales por su apoyo a las potencias fascistas. En la Conferencia de Potsdam (julio de 1945), se acordó vetar a España como miembro de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En febrero de 1946, la ONU condenó el régimen político español y recomendó a todos los países que retiraran sus embajadores y ministros de España. Solo Portugal y Argentina mantuvieron relaciones diplomáticas con el régimen franquista.
Además del aislamiento diplomático, España sufrió un bloqueo económico. Quedó excluida de las ayudas del Plan Marshall (1948), un programa de asistencia económica estadounidense para la reconstrucción de Europa tras la guerra.
3.3. Década de 1950: El Fin del Aislamiento
A partir de 1947-1948, se inició la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Estados Unidos buscó aliados para frenar el avance del comunismo, entre ellos España. A partir de 1949, Estados Unidos comenzó a brindar ayuda económica a España. Los principales hitos de este acercamiento fueron:
- En 1949, se creó la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). España no entró inicialmente, pero pronto se hizo evidente el interés de Estados Unidos por integrarla en la alianza.
- En 1950, la ONU levantó su «veto» al sistema político español, permitiendo a sus miembros reanudar relaciones diplomáticas con España.
- Estados Unidos estableció relaciones diplomáticas con el gobierno español y le brindó ayuda económica.
- España fue admitida en organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en 1953, y la ONU en 1955.
- En 1953, se firmaron los Acuerdos de Defensa entre Estados Unidos y España, por los que España cedía a Estados Unidos el derecho a instalar cuatro bases militares en su territorio.
- Ese mismo año, se firmó el Concordato con la Santa Sede, por el cual se reconocía a la religión católica como la religión oficial del Estado español.
A pesar de la mejora en las relaciones internacionales de España, el régimen franquista seguía siendo objeto de críticas por su carácter autoritario. En 1975, España sufrió un boicot internacional, principalmente económico y cultural, en protesta por la ejecución de cinco militantes de ETA y FRAP.
4. Las Bases Sociales del Franquismo
El apoyo social del franquismo procedía principalmente del ejército, la Iglesia Católica, la oligarquía terrateniente e industrial, y las clases medias. Sus principales apoyos fueron los vencedores de la Guerra Civil y grupos ideológicos con gran influencia, sobre todo en la primera década del régimen:
- Militares sublevados contra la República: Anhelaban el orden social mediante un gobierno fuerte.
- Falangistas: Su ideología era similar al fascismo europeo. Crearon el partido único Movimiento Nacional, liderado inicialmente por Ramón Serrano Suñer. Los falangistas perdieron fuerza tras la derrota de las potencias fascistas en la Segunda Guerra Mundial.
- Carlistas o Tradicionalistas: Mantuvieron sus señas de identidad, pero se integraron en el partido único.
- Monárquicos alfonsinos o juanistas: Defendían la restauración monárquica en la figura de Juan de Borbón, pero inicialmente apoyaron a Franco.
- Católicos: Apoyaron masivamente a Franco. Miembros de la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA) y del Opus Dei ocuparon los principales ministerios, sobre todo los económicos. Fueron los denominados tecnócratas. Muchos obispos participaron en las Cortes franquistas y en el Consejo del Reino.
En términos de clases sociales, cabe destacar el apoyo de la Iglesia Católica, la oligarquía terrateniente, industrial y financiera, que recuperó sus negocios y su dominio de la vida social; las clases medias urbanas, los propietarios agrarios, los funcionarios de la administración, así como los maestros y los militares. Todos ellos compartían una mentalidad conservadora, defensora de la familia, la propiedad privada, la religión católica y la nostalgia del orden público. Anhelaban la eliminación de la conflictividad laboral e interclasista por la vía de la fuerza.
Por el contrario, el apoyo al franquismo fue casi nulo entre los jornaleros, el proletariado industrial y buena parte de las clases medias urbanas.
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