De la crisis de la democracia al nuevo orden mundial

La crisis de la democracia y el ascenso de los totalitarismos

En el periodo de entreguerras, la catástrofe que supuso la Primera Guerra Mundial y las dificultades de la posguerra ayudaron a formar una corriente de opinión contraria al sistema democrático, al considerar que el parlamento había fracasado.

  • La democracia y el sistema parlamentario se mantuvieron en Estados Unidos y en países europeos como Reino Unido y Francia.
  • Otros Estados del centro y del sur de Europa adoptaron regímenes autoritarios o totalitarios. Los totalitarios contaron con el apoyo social de la clase media, descontenta por el descenso de su nivel de vida a causa de la crisis. Entre ellos, destacaron el fascismo en Italia y el nazismo en Alemania.

Los rasgos de los totalitarismos

Los partidos totalitarios controlaban el poder político y todos los ámbitos de la vida de las personas. Por eso, en los países en los que accedieron al poder, implantaron:

  • Un sistema político autoritario. En él, el Estado concentró todo el poder y lo ejerció mediante un líder carismático que exigía obediencia ciega: Mussolini en Italia; Hitler en Alemania. Existía un partido único que reprimía con violencia cualquier oposición.
  • El control económico y social. El Estado dirigía la economía y se proclamó anticapitalista y anticomunista.
  • El rechazo de la igualdad. Defendieron la superioridad de los miembros del partido único sobre los demás.
  • El pensamiento irracional. Proclamaron el fanatismo y la obediencia, reforzada con símbolos, escudos, uniformes…
  • El ultranacionalismo. Exaltaban la grandeza de la propia nación y reclamaron territorios para lograr su unidad o para dotarla de un espacio vital que permitiera su supervivencia.
  • El militarismo. Defendieron la fuerza y la guerra como instrumento de poder, prestigio y progreso de los pueblos.

El fascismo en Italia

Las causas que favorecieron el nacimiento del fascismo en Italia fueron el descontento por los acuerdos de paz alcanzados tras la Primera Guerra Mundial y la situación de la posguerra, caracterizada por la crisis económica, el paro y el malestar social.

El fascismo fue obra del periodista Benito Mussolini, quien fundó el Partido Nacional Fascista. Así, se ganó el apoyo de los grandes propietarios, de la pequeña burguesía, de la Iglesia y del rey Víctor Manuel III.

En 1922, la exitosa intervención de los fascistas contra los sindicatos y las huelgas llevó a Mussolini a reclamar el poder. Para presionar al gobierno, organizó una Marcha sobre Roma con sus camisas negras, logrando que le nombrasen jefe del gobierno.

Una vez en el poder, Mussolini implantó una dictadura fascista. Para ello, asumió todo el poder.

El nazismo en Alemania

Las causas que favorecieron el nazismo en Alemania fueron el descontento existente en la República de Weimar por la humillación sufrida en el Tratado de Versalles.

El nazismo surgió en torno al antiguo soldado Adolf Hitler y al Partido Nacionalsocialista de los Trabajadores Alemanes (NSDAP), que contaba con una organización paramilitar.

Así, se ganó el apoyo de buena parte de las clases medias arruinadas por la crisis económica y de los capitalistas contrarios al comunismo.

En las elecciones de 1932, el Partido Nazi consiguió 13,8 millones de votos y Hitler fue nombrado canciller de Alemania.

Una vez en el poder, puso fin a la República de Weimar y proclamó el III Reich alemán.

Los contendientes

El 1 de septiembre de 1939 se inició la Segunda Guerra Mundial. La guerra duró casi seis años, hasta el 2 de septiembre de 1945, y se considera uno de los acontecimientos más importantes de la humanidad.

Los países que intervinieron se agruparon en dos bandos: por una parte, las potencias occidentales o Aliados, liderados por Reino Unido y Francia; y por otra parte, las potencias del Eje, lideradas por Alemania e Italia. Durante la guerra, ambos bandos sumaron aliados, lo que dio al conflicto un alcance mundial.

Causas del conflicto

Causas generales

Las causas generales de la guerra fueron múltiples: el deseo de revancha de Alemania, pues consideraba que había sido humillada en el Tratado de Versalles; la aparición de ideologías totalitarias y el auge del militarismo; los nacionalismos, origen de reivindicaciones territoriales; y la depresión económica y el empobrecimiento general causados por la crisis de 1929.

Causas inmediatas y la chispa

Entre las causas inmediatas de la guerra destaca la política militarista y agresiva de las potencias totalitarias en los años anteriores.

La chispa que inició la contienda fue la invasión de Polonia por Alemania, sin previa declaración de guerra. Este hecho provocó la declaración de guerra de Reino Unido y Francia contra Alemania.

El desarrollo del conflicto

Características de la guerra

La guerra tuvo una enorme expansión, ya que sus operaciones se desarrollaron en el Pacífico, en Europa y en África. Este conflicto implicó a sesenta países y afectó al 90% de la humanidad. Fue, además, una guerra muy larga, con una duración de seis años. Se inició con numerosas victorias consecutivas de Alemania.

También destacó por su carácter de guerra total, ya que obligó a organizar la economía de los países contendientes en función de la guerra, utilizó un potente armamento y alcanzó una extrema crueldad.

Etapas y acontecimientos

Las victorias del Eje. Alemania lanzó una guerra relámpago basada en el uso conjunto de tanques y aviones. Gracias a ello, y a la neutralidad inicial de la URSS, ocupó hasta 1940 casi toda Europa occidental. Luego, con el apoyo de Italia, forzó a Francia a firmar un armisticio, ocupó parte de su territorio y obligó a la formación del gobierno de Vichy. También intentó rendir a Reino Unido mediante bombardeos y, en 1941, invadió la URSS. Esto abrió un segundo frente en el este europeo. Por su parte, Japón atacó Pearl Harbor, destruyendo la flota estadounidense del Pacífico. Esto provocó la entrada en la guerra de Estados Unidos.

El equilibrio de fuerzas. En estos años, Alemania fue frenada por los británicos en el norte de África y por los rusos en el frente oriental; Italia fue invadida por los Aliados; y Japón fue detenido por Estados Unidos en el Pacífico.

El predominio aliado. Fue resultado de una doble ofensiva en Europa. Por el oeste, tras el desembarco de Normandía, los Aliados liberaron París y entraron en Alemania. Por el este, el Ejército Rojo ocupó diversos países de Europa oriental. Finalmente, en 1945, Mussolini fue capturado y ejecutado y, dos días después, Hitler se suicidó en Berlín. En el Pacífico, Japón se retiraba. Finalmente, se rindió tras los bombardeos atómicos de Estados Unidos sobre Hiroshima y Nagasaki. Esto puso fin a la guerra.

Las consecuencias de la guerra

  • Pérdidas humanas y materiales. Como efecto de las batallas, los bombardeos a poblaciones y las represalias, se produjeron entre 50 y 60 millones de muertos, la mayoría civiles, y 70 millones de heridos y mutilados. Además, tras la guerra, hubo más de 40 millones de desplazamientos forzosos por las modificaciones fronterizas. La guerra destruyó también campos y ciudades, industrias e infraestructuras como puentes, puertos y ferrocarriles.
  • Repercusiones políticas. Desaparecieron las monarquías europeas. Cayeron los regímenes totalitarios y se revitalizaron las democracias. A nivel internacional, se impuso un nuevo orden político mundial liderado por las dos superpotencias vencedoras en la guerra: Estados Unidos y la URSS.
  • Cambios territoriales. Tras los tratados de paz, surgió un nuevo mapa de Europa, pues fueron muchos los países que ampliaron o redujeron sus territorios.

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