El Mundo entre Guerras: Auge, Crisis y Totalitarismos (1918-1939)
Desigualdad Económica y Recuperación (1918-1929)
Tras la Primera Guerra Mundial, la hegemonía económica se trasladó del Reino Unido a Estados Unidos. Europa, por el contrario, enfrentó dificultades económicas marcadas por la inflación y la crisis, especialmente en Alemania, que sufrió una fuerte hiperinflación.
A partir de 1924, Europa experimentó una recuperación gracias a las inversiones extranjeras, principalmente provenientes de Estados Unidos.
Entre 1922 y 1929, Estados Unidos vivió un período de gran crecimiento industrial, con avances significativos en sectores como la automoción y los electrodomésticos. Este auge propició el surgimiento de la sociedad de consumo, con un acceso masivo a bienes que antes eran exclusivos de las clases adineradas, como automóviles y electrodomésticos, facilitado por la compra a plazos. Asimismo, se popularizaron el cine, el jazz, los deportes de masas y la radio.
Tensiones y Pacifismo en Europa
A principios de la década de 1920, la tensión entre Francia y Alemania era alta debido a la incapacidad de Alemania para pagar las reparaciones de guerra. En 1923, Francia ocupó la región del Ruhr para explotar sus recursos, lo que provocó huelgas y resistencia en Alemania, agravando su crisis.
Para resolver la situación, en 1924 se implementó el Plan Dawes, mediante el cual Alemania recibió préstamos de Estados Unidos para pagar sus deudas. Esta medida mejoró las relaciones internacionales, lo que se reflejó en el Tratado de Locarno (1925), donde Alemania aceptó sus fronteras con Francia y Bélgica. Este espíritu pacifista se reafirmó en 1928 con el Pacto Briand-Kellogg, que rechazaba la guerra como instrumento para la resolución de conflictos.
La Crisis de 1929 y sus Consecuencias
La crisis de 1929 se originó por la superproducción y la especulación. Las fábricas producían más de lo que la gente podía consumir, y muchas personas invertían en la Bolsa de Nueva York con dinero prestado, inflando artificialmente el valor de las acciones.
El Jueves Negro (24 de octubre de 1929), numerosas empresas vendieron sus acciones de forma masiva, provocando el desplome de la Bolsa (crack del 29). Esto condujo a la quiebra de bancos y empresas, dejando a millones de personas sin trabajo.
La crisis se extendió rápidamente a otros países: Estados Unidos dejó de comprar productos extranjeros, afectando especialmente a América Latina, y retiró sus inversiones de Europa, causando quiebras en Alemania y Austria.
El New Deal y la Respuesta Internacional
Para superar la crisis, el presidente Franklin D. Roosevelt implementó el New Deal en 1933, incrementando la intervención del Estado en la economía.
Sus medidas incluyeron:
- Inversión en obras públicas para generar empleo.
- Ayuda a empresas y agricultores, reduciendo la producción para aumentar los precios.
- Mejoras laborales, como la reducción de la jornada laboral y la instauración de un salario mínimo.
- Reforma del sistema financiero.
El objetivo era estimular el consumo y reactivar la economía. Paralelamente, la Conferencia de Londres (1933) buscó una solución global a la crisis, pero fracasó debido a que cada país priorizó sus propios intereses.
El Auge de los Totalitarismos
Tras la Primera Guerra Mundial, muchos países adoptaron sistemas democráticos, pero estos eran frágiles debido a la crisis económica y las tensiones sociales. El temor a una revolución comunista llevó a la implantación de dictaduras, como la de Mussolini en Italia (1922) y otras en España, Hungría y Portugal.
La crisis de 1929 agravó la situación, debilitando la confianza en la democracia. Las clases populares se inclinaron hacia el comunismo, mientras que la burguesía y las clases medias apoyaron a partidos de extrema derecha. En la década de 1930, surgieron más dictaduras en Austria, Grecia y España, y en 1933 Hitler instauró el nazismo en Alemania.
Tres regímenes totalitarios dominaron la época: el fascismo en Italia, el nazismo en Alemania y el estalinismo en la URSS. Estos regímenes se caracterizaron por la existencia de un único partido, el control total del Estado, la represión de las libertades y la violación sistemática de los derechos humanos.