Desamortizaciones y Cambio Social en la España del Siglo XIX: El Reinado de Isabel II

Transformación Económica y Social Durante el Reinado de Isabel II: Las Desamortizaciones

Durante el reinado de Isabel II, la mayor transformación económica fue el proceso de desamortización. Este proceso fue impulsado por el derecho de propiedad, defendido por los liberales, y la necesidad del Estado de recaudar fondos debido a la elevada Deuda Pública.

¿Qué es la Desamortización?

La desamortización consiste en la incautación de bienes por parte del Estado, que pasan a ser bienes nacionales. El Estado utiliza los ingresos obtenidos de su subasta pública para cubrir sus necesidades. Antes del reinado de Isabel II, ya se habían producido desamortizaciones de menor envergadura bajo Carlos III, Godoy, las Cortes de Cádiz y durante el Trienio Liberal de Fernando VII. A partir de las Cortes de Cádiz, las desamortizaciones, además de un objetivo económico, persiguieron un fin ideológico: liberar la propiedad inmueble para que los propietarios particulares pudieran ejercer plenamente su derecho de propiedad.

Las Desamortizaciones de Mendizábal y Madoz

Durante el reinado de Isabel II, se llevaron a cabo dos desamortizaciones de gran trascendencia económica y social: las de Mendizábal y Madoz.

Desamortización de Mendizábal (1835-1851)

La desamortización de Mendizábal se inició en 1835, cuando asumió la presidencia del gobierno, y se mantuvo vigente hasta 1851. Además del fin ideológico liberal, su objetivo principal era financiar la Primera Guerra Carlista (1833-1839). Mendizábal desamortizó los bienes eclesiásticos y suprimió las órdenes religiosas regulares. Los bienes se vendían en subasta pública a un precio tasado, pagándose una parte al contado y el resto a plazos, en efectivo o con títulos de Deuda Pública.

Sin embargo, los resultados no fueron los esperados:

  • No se creó una clase de pequeños propietarios, ya que los principales compradores fueron burgueses.
  • Los ingresos fueron menores de lo previsto, debido a que muchos compradores aumentaron sus propiedades aprovechando la depreciación de los títulos de Deuda Pública.

Desamortización de Madoz (1855-1924)

La desamortización de Madoz, ministro de Hacienda, comenzó en 1855 y se prolongó hasta 1924. La Ley de Desamortización General afectó a toda la propiedad colectiva: los bienes eclesiásticos restantes y, principalmente, los bienes comunales de los pueblos. La propiedad civil común era utilizada por los vecinos del municipio, mientras que la propiedad propia era alquilada por los ayuntamientos, generando ingresos.

El procedimiento de venta fue similar al de Mendizábal, pero con diferencias clave:

  • La recaudación se destinó en gran medida a la industrialización del país, especialmente a la expansión del ferrocarril.
  • Los ayuntamientos eran los propietarios del dinero recaudado, que se transformaba en una especie de Bonos del Estado.
  • El valor real de los títulos de Deuda Pública se establecía antes de la compra.

La burguesía fue la principal beneficiaria, aunque también participaron pequeños propietarios.

Consecuencias de las Desamortizaciones

Los resultados de ambas desamortizaciones no fueron del todo positivos: arruinaron a los ayuntamientos, no solucionaron el problema de la Deuda Pública y perjudicaron a los vecinos más pobres al privarlos de las tierras comunales. Sin embargo, las desamortizaciones de Mendizábal y Madoz transformaron radicalmente el campo español, afectando a una quinta parte del suelo.

Evolución Social: De la Sociedad Estamental a la Sociedad de Clases

La revolución liberal transformó la sociedad estamental en una sociedad de clases, basada en el derecho de propiedad y la igualdad ante la ley. Esta nueva sociedad permitía una mayor movilidad social. Además, se produjo un crecimiento demográfico lento y un notable desarrollo de las migraciones, tanto exteriores como interiores (éxodo rural).

Estructura de la Sociedad de Clases

La sociedad se dividió en las siguientes clases:

  • Clase dominante: Compuesta por oligarcas terratenientes (principalmente en la España meridional), la alta burguesía y los altos cargos del ejército. Los oligarcas surgieron de la antigua nobleza, que se redujo y adaptó. La aristocracia, sin un estatuto jurídico propio, se convirtió en una élite asociada a la burguesía. La burguesía española tendía a imitar a la nobleza (aristocratizante). La alta burguesía incluía a empresarios industriales, financieros, políticos y propietarios agrícolas. El ejército tenía un número excesivo de oficiales, muchos de los cuales participaban en política (Espartero, Narváez). La Iglesia perdió su principal fuente de ingresos (el diezmo), el monopolio de la enseñanza, parte de sus bienes con las desamortizaciones y numerosas órdenes religiosas.
  • Clase media urbana: Formada por la baja burguesía (comerciantes, pequeños empresarios, profesionales liberales, funcionarios, etc.). El atraso económico de España limitó el desarrollo pleno de esta clase.
  • Clases bajas: El grupo más numeroso, concentrado en el medio agrario. Incluía a propietarios y campesinos empobrecidos, arrendatarios y jornaleros sin tierra. Esta población sufría una alimentación deficiente, carencias sanitarias y analfabetismo. La aparición del proletariado industrial dio lugar, durante el Sexenio Revolucionario, al inicio del movimiento obrero.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *