El Surgimiento de las Monarquías Autoritarias en la Edad Moderna
El siglo XV inició un nuevo período histórico: la Edad Moderna. Durante esta etapa se asentaron las bases para la construcción del Estado moderno y creció el Renacimiento y el Humanismo. Se establecieron los cimientos de las monarquías autoritarias y de las potencias de los siglos XVI y XVII.
La superación de la crisis bajomedieval permitió a las monarquías europeas aumentar su poder político frente a la nobleza y reafirmar su autoridad. Se hicieron reformas administrativas, sociales, políticas y religiosas que les permitieron consolidar una monarquía autoritaria.
Pilares del Estado Moderno
La construcción del Estado moderno estuvo apoyada sobre cuatro pilares fundamentales:
- La burocracia
- El ejército permanente
- Los impuestos
- La diplomacia
Estos pilares permitieron el nacimiento de unas monarquías autoritarias que se consolidaron durante la Edad Moderna por toda Europa.
Panorama Europeo hacia 1495
Castilla y Aragón (Reyes Católicos)
- 1469: Matrimonio de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón. Unión dinástica de ambas coronas.
- 1478: Creación de la Inquisición moderna.
- 1492: Toma de Granada, fin de la Reconquista cristiana, expulsión de los judíos, descubrimiento de América.
Los Reyes Católicos establecieron las bases para la formación de la Monarquía Hispánica.
Portugal
- 1417: Enrique el Navegante funda la escuela de Sagres. Fue un centro dedicado al estudio de la navegación y la cartografía.
- 1487: Bartolomeu Dias descubre el cabo de Buena Esperanza.
- 1498: Vasco de Gama llega a Calcuta (India) a través del cabo de Buena Esperanza.
A partir del siglo XVI, Portugal descubre y conquista multitud de territorios en América, África y Asia.
Estados Pontificios
Alejandro VI aprovechó su pontificado para convertir a los Borgia en una de las familias más poderosas de Europa. Aspiraba a crear una monarquía autoritaria que se hiciese dueña de Italia. No dudó en unir a los distintos territorios de Italia contra las aspiraciones francesas sobre el reino de Nápoles.
República de Génova
La República de Génova era una potencia comercial y marítima que rivalizaba con Venecia en el mercado de las especias, los colorantes y los metales preciosos.
República de Venecia
La Serenísima República de Venecia estaba gobernada por sus mercaderes. Extendía su poder sobre el Véneto, parte de Istria, Dalmacia y las islas Jónicas. Durante el siglo XV fue el centro del comercio mundial y puerto al que llegaban especias, paños y objetos lujosos.
Imperio Otomano
Durante el siglo XIII, los turcos se establecen en la península de Anatolia y presionan sobre las fronteras del Imperio bizantino.
- 1453: Toma de Constantinopla y fin del Imperio bizantino. Mehmet II rebautiza la ciudad con el nombre de Estambul y prosigue sus conquistas.
Sacro Imperio Romano Germánico
El Sacro Imperio Romano Germánico era un conglomerado de estados gobernados por príncipes, obispos o condes y ciudades libres.
Inglaterra
La Guerra de las Dos Rosas (1455-1485) enfrentó a los Lancaster y a los York por el trono de Inglaterra. Enrique VII se impuso a Ricardo III de York e inauguró la dinastía Tudor. Esta guerra supuso:
- Fin del feudalismo inglés.
- Pérdida del poder y tierras por parte de la nobleza.
- Concentración de autoridad y tierras en manos del soberano.
Francia
Carlos VII fue coronado rey en 1429. Venció al ejército inglés de Enrique VI de Inglaterra y puso fin a la Guerra de los Cien Años (1337-1453). Durante su reinado se produjo:
- Concentración de poder en manos del soberano.
- Extensión del poder real a toda Francia.
Luis XI, su hijo, consolidó la monarquía autoritaria e inauguró el estado moderno francés.
La Monarquía de los Reyes Católicos: Consolidación del Poder
Tras llegar al trono y vencer en la Guerra de Sucesión Castellana (1475-1479), Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón iniciaron la construcción de un nuevo Estado en el que la monarquía tendría el control de sus reinos. Además, se establecieron las bases de la Monarquía Hispánica de la Edad Moderna.
La Construcción del Estado Moderno Hispánico
El matrimonio de Isabel y Fernando representó la unión dinástica de Castilla y de Aragón, pero no significó la unión política de ambas coronas. Cada territorio conservó sus propias instituciones, leyes, moneda, lengua y cultura.
Con la intención de extender la autoridad real, los monarcas crearon un sistema de gobierno en el que tenían un papel central los Consejos. Las dos principales instituciones fueron el Consejo de Castilla y el Consejo de Aragón (su poder era más limitado), los cuales sirvieron a Isabel y Fernando para gobernar sus reinos mediante un cuerpo de secretarios reales.
Los Reyes Católicos también crearon un sistema tributario que duró hasta el siglo XVIII. Gracias a una serie de impuestos, tanto ordinarios (alcabalas, derechos de aduanas, monopolios reales, etc.) como extraordinarios (venta de bulas de cruzada, servicios de Cortes, etc.), los monarcas pudieron ganar mucho dinero.
La Santa Hermandad era un cuerpo de policía rural mantenido por las ciudades. La política exterior de los Reyes Católicos se construyó sobre la base de la diplomacia y de un ejército permanente controlado por el poder real.
La Guerra de Granada y la Unificación Religiosa
La toma de Granada supuso uno de los grandes hitos del reinado de los Reyes Católicos. Entre 1482 y 1492, se libró una guerra destinada a acabar con el último reducto musulmán de la península Ibérica.
Isabel y Fernando hicieron de la Guerra de Granada una gran empresa en la que participaron de forma conjunta castellanos y aragoneses. Además, gracias a ésta, pudieron consolidar su posición ante la nobleza, llenar las arcas reales y alejar al Imperio otomano del Mediterráneo occidental. El fin de la conquista cristiana de la Península, iniciada más de siete siglos antes, contribuyó a reforzar su prestigio ante la cristiandad.
Como novedades, destacaron el gran poder real en la organización de la guerra, así como el uso de armas de fuego y el gran número de efectivos movilizados.
Los Reyes Católicos decidieron hacer del cristianismo la única religión de sus reinos. Los judíos fueron los más afectados por esta decisión al verse obligados a elegir entre la conversión o el exilio. El decreto de expulsión de los judíos, fechado el 31 de marzo de 1492, les obligaba a salir de los dominios bajo el control de los Reyes Católicos en un plazo de cuatro meses para no volver jamás. Todo aquel que no se convirtiese sería perseguido por la Inquisición. En 1501 se produjo el bautismo forzoso de los mudéjares (población musulmana).
Política Exterior y Alianzas Matrimoniales
La segunda parte del reinado de los Reyes Católicos estuvo marcada por su política exterior. Uno de los pilares de dicha política fue el establecimiento de una política matrimonial. Concertaron las bodas de sus hijos con el fin de trabar relaciones políticas y dinásticas con otras casas reales de Europa.
La alianza con la casa de Habsburgo se concretó en el matrimonio del príncipe Juan y la infanta Juana («la Loca») con los hijos del emperador del Sacro Imperio Romano Germánico: Margarita de Austria y el Archiduque Felipe el Hermoso.
A nivel territorial, ambas coronas incorporaron nuevos territorios a sus dominios:
- Castilla: Continuó su lucha contra el islam en el norte de África, culminó la conquista de las Canarias (1496) y prosiguió la conquista y colonización de América.
- Aragón: Recuperó el Rosellón y la Cerdaña (1493) y, tras las campañas de Italia (dirigidas por el Gran Capitán), conquistó el Reino de Nápoles (1504).
La Inquisición Española: Control Religioso
En el año 1478, mediante el privilegio del papa Sixto IV, los Reyes Católicos pudieron crear un organismo especial destinado a perseguir a los falsos conversos y a todos aquellos que se desviasen de la vida cristiana: el Tribunal del Santo Oficio. La Inquisición moderna o española tenía sus precedentes en la Inquisición medieval o apostólica.
Las Exploraciones del Siglo XV y el Descubrimiento de América
La Búsqueda de Nuevas Rutas Comerciales
Desde comienzos del siglo XV, y como consecuencia del control turco del Mediterráneo oriental por la conquista de Constantinopla (1453), fue necesario buscar rutas alternativas a la Ruta de la Seda que permitiesen llegar hasta los mercados de Oriente, lugar de origen de los productos de lujo que se vendían en los mercados europeos.
Las Exploraciones Portuguesas
Portugal envió desde principios del siglo XV distintas expediciones a explorar las costas africanas y encontrar una ruta para llegar a la India. De acuerdo con el Tratado de Alcaçovas (1479), a Castilla le correspondía la conquista de las Canarias y Portugal obtuvo el derecho a conquistar y colonizar la costa occidental de África y las islas Madeira, Azores y Cabo Verde.
Para ello, los portugueses realizaron una navegación de cabotaje (navegar sin perder de vista la costa) que les permitió recorrer la costa africana más allá de Cabo Verde. En 1487, Bartolomeu Dias descubrió el cabo de Buena Esperanza, que permitió acceder a las costas africanas del Índico. Esto fue clave para Vasco da Gama, quien llegó a la India mediante la circunnavegación de África en 1498.
Cristóbal Colón y la Llegada a América
Mientras que los portugueses buscaron una nueva ruta hacia la India a través de la circunnavegación de África, el navegante genovés Cristóbal Colón propuso a los reyes castellanos una ruta alternativa, ya que pensaba que la Tierra era redonda.
Tras varios años navegando por el Mediterráneo y el Atlántico, y estar al servicio de distintos territorios, como Portugal, Cristóbal Colón llegó a Castilla (1486) en busca del patrocinio de los Reyes Católicos para su proyecto: llegar a la India navegando hacia Occidente.
El genovés consiguió el patrocinio real para emprender una expedición destinada a abrir una nueva ruta hacia la India. Para ello, contó con la colaboración de los hermanos Martín Alonso y Vicente Yáñez Pinzón, quienes le acompañaron en la expedición que partió del puerto de Palos de la Frontera (Huelva), el 3 de agosto de 1492.
La primera expedición colombina estaba formada por la nao Santa María, mandada por Cristóbal Colón, y dos carabelas, La Pinta y La Niña, mandadas por los hermanos Pinzón. Después de meses de viaje, el 12 de octubre de 1492, la expedición colombina desembarcó en la isla de Guanahani. Cristóbal Colón tomó posesión de ella en nombre de los Reyes Católicos y la llamó San Salvador. Había llegado a América, aunque no lo sabía.
El Reparto del Mundo: Tratados y Bulas
La competencia entre Portugal y Castilla por los descubrimientos y el control de las rutas hacia la India los llevó a firmar el Tratado de Tordesillas (1494). Por ese tratado, prácticamente se producía un reparto del mundo entre ambas potencias, pues se fijaba una línea divisoria para las expediciones portuguesas y castellanas.
Colón realizó otros tres viajes más a América; entre ellos, descubrió nuevas islas del Caribe y llegó hasta el continente. A pesar de todo, siempre pensó que había llegado a algún punto de Asia.
Además del aspecto económico, las expediciones tenían otras razones, como el desarrollo de nuevos instrumentos de navegación, el espíritu aventurero de los navegantes, el prestigio que aportaban a los patrocinadores o la voluntad de ampliar los límites de la cristiandad.
En 1493, el papa Alejandro VI publicó la bula Inter Caetera, mediante la que se reconocía la posesión castellana de las tierras descubiertas en el Nuevo Mundo y establecía la línea que señalaba las zonas reservadas a Castilla y Portugal por descubrir y explorar en un meridiano situado a 100 leguas al oeste de las islas Azores y Cabo Verde. Estos límites fueron modificados por el Tratado de Tordesillas en 1494.