El Desastre de Annual y sus Repercusiones (1921)
El Desastre de Annual ocurrió entre el 22 de julio y el 9 de agosto de 1921, cerca de la localidad de Annual, en el Rif (Marruecos). Durante la Guerra del Rif, España administraba el Protectorado español en Marruecos, enfrentando la resistencia rifeña liderada por Abd el-Krim. Las tropas españolas se encontraban en una situación precaria: mal abastecidas, mal preparadas y dispersas en un terreno difícil.
Como resultado, murieron alrededor de 10,000 soldados españoles, y España perdió temporalmente el control del Rif oriental. Este evento provocó una profunda crisis político-militar en España y llevó a la creación de una Comisión de Investigación, conocida como el Expediente Picasso, que señaló responsabilidades en altos mandos militares e incluso implicó al rey Alfonso XIII.
La Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)
En este contexto de crisis, Miguel Primo de Rivera dio un golpe de Estado en 1923, instaurando una dictadura.
- Unión Patriótica: Creó un partido único inspirado en el modelo fascista de Mussolini, dirigido por un militar.
- Desembarco de Alhucemas (1925): Operación militar clave, con la participación de figuras como Franco y Sanjurjo, que permitió la rendición de Abd el-Krim y aseguró los intereses españoles en Marruecos.
- Intervenciones económicas y de infraestructuras: Se impulsó la construcción de carreteras, la ampliación de la red ferroviaria y la expansión del regadío mediante las Confederaciones Hidrográficas.
- Economía dirigida: Se otorgaron subvenciones a empresas privadas y se crearon monopolios estatales como CAMPSA (petróleo) y Tabacalera.
La Segunda República Española (1931-1936)
Proclamación y Constitución de 1931
Tras la caída de la dictadura de Primo de Rivera y el breve gobierno del General Berenguer, se convocaron elecciones municipales en abril de 1931.
- Elecciones de 1931: El triunfo de las candidaturas republicanas en las grandes ciudades, fruto del Pacto de San Sebastián, evidenció el desgaste de la monarquía.
- Caída de la monarquía: Ante la falta de apoyo, el rey Alfonso XIII abandonó España y se proclamó la Segunda República el 14 de abril de 1931.
- Gobierno provisional: Se formó un gobierno provisional que convocó elecciones a Cortes Constituyentes, ganadas por una coalición de partidos de izquierda y nacionalistas.
- Constitución de 1931: Definió a España como una «República democrática de trabajadores de toda clase». Estableció:
- Sufragio universal, incluyendo por primera vez el voto femenino.
- Un Estado aconfesional (separación Iglesia-Estado, introducción del matrimonio civil y el divorcio).
- Una estructura de poder con un Presidente de la República (jefatura del Estado, función representativa) y un Jefe de Gobierno (poder ejecutivo).
- Amplia declaración de derechos individuales y la posibilidad de descentralización territorial mediante estatutos de autonomía.
- Nuevos símbolos republicanos: himno (Himno de Riego), bandera (tricolor: roja, amarilla y morada) y escudo.
El Bienio Reformista (1931-1933)
Este periodo estuvo dominado por un gobierno de coalición de izquierdas liderado por Manuel Azaña (primero como Ministro de la Guerra y luego como Presidente del Gobierno). Se emprendieron profundas reformas:
- Reforma Agraria: Buscaba solucionar el problema del latifundismo mediante la expropiación de tierras no cultivadas para distribuirlas entre los campesinos. Su aplicación fue lenta y compleja.
- Reforma Militar: Intentó modernizar el ejército y reducir el excesivo número de oficiales, ofreciendo retiros voluntarios. Se creó la Guardia de Asalto como fuerza de orden público leal a la República.
- Reforma Religiosa (Iglesia-Estado): Se limitó la influencia de la Iglesia Católica, especialmente en la educación, promoviendo una enseñanza laica y la construcción de escuelas públicas.
- Descentralización: Se aprobó el Estatuto de Autonomía de Cataluña en 1932.
- Reformas Laborales: Impulsadas por el ministro Largo Caballero, incluyeron la ley de contratos de trabajo, la jornada laboral de 40 horas semanales y la creación de seguros sociales.
Oposición y Crisis del Bienio Reformista
Las reformas encontraron una fuerte oposición:
- Sectores conservadores: La Iglesia, los grandes terratenientes y parte del ejército rechazaron las reformas.
- Sanjurjada (agosto 1932): Intento fallido de golpe de Estado liderado por el general Sanjurjo desde Sevilla.
- Descontento obrero y campesino: Parte del movimiento obrero (especialmente anarquistas de la CNT) y campesinos consideraron las reformas insuficientes y lentas.
- Sucesos de Casas Viejas (enero 1933): Una revuelta campesina anarquista en Casas Viejas (Cádiz) fue duramente reprimida por la Guardia de Asalto, causando entre 22 y 30 muertos. Este hecho erosionó gravemente la imagen del gobierno y provocó la dimisión de Azaña y la convocatoria de nuevas elecciones.
El Bienio Conservador o Radical-Cedista (1933-1935)
- Elecciones de 1933: Victoria de los partidos de centro-derecha (PRR de Alejandro Lerroux) y derecha (CEDA de José María Gil-Robles).
- Gobierno: Se formó un gobierno de coalición liderado por Lerroux con apoyo parlamentario de la CEDA. Este gobierno procedió a paralizar o rectificar muchas de las reformas del bienio anterior (especialmente la agraria y la religiosa) y amnistió a los implicados en la Sanjurjada.
- Revolución de Octubre (1934): La entrada de ministros de la CEDA en el gobierno en octubre de 1934 fue vista por la izquierda como una amenaza fascista, desencadenando una insurrección:
- En Cataluña, el presidente de la Generalitat, Lluís Companys, proclamó el «Estado Catalán dentro de la República Federal Española», pero el movimiento fue rápidamente sofocado por el ejército.
- En Asturias, se produjo una importante insurrección obrera y minera (protagonizada por UGT, CNT y comunistas), que resistió durante semanas antes de ser duramente reprimida por el ejército dirigido por el general Franco.
- Crisis del gobierno: Escándalos de corrupción (como el del Estraperlo) y las crecientes tensiones internas llevaron a la ruptura de la coalición, la dimisión de Lerroux y la convocatoria de nuevas elecciones para febrero de 1936.
El Frente Popular y el Camino a la Guerra (1936)
- Elecciones de 1936: Victoria de la coalición de izquierdas Frente Popular (republicanos, socialistas, comunistas). Manuel Azaña volvió a la presidencia de la República.
- Retorno a las reformas: Se retomaron las reformas del primer bienio, como la agraria, y se restableció el Estatuto de Autonomía de Cataluña. Se concedió amnistía a los presos políticos de la Revolución de Octubre.
- Polarización y violencia: El clima político y social se polarizó extremadamente. Se apartaron a los militares considerados sospechosos de golpismo (Franco a Canarias, Mola a Navarra, Goded a Baleares).
- Asesinato de José Calvo Sotelo: El asesinato del líder monárquico José Calvo Sotelo el 13 de julio de 1936, en represalia por el asesinato previo del teniente Castillo de la Guardia de Asalto, actuó como catalizador y aceleró los planes del golpe de Estado militar que ya estaba en marcha.
La Guerra Civil Española (1936-1939)
El Golpe de Estado y el Inicio del Conflicto
El golpe de Estado de julio de 1936 fue planeado principalmente por un grupo de generales, con el general Mola como «el Director». Franco se unió más tarde a la conspiración. El liderazgo inicial del futuro régimen estaba previsto para el general Sanjurjo, pero murió en un accidente aéreo al inicio del levantamiento.
Tras el asesinato de Calvo Sotelo, la sublevación comenzó en el Protectorado de Marruecos el 17 de julio, liderada por Franco (que voló desde Canarias), y se extendió a la península al día siguiente.
El golpe fracasó en su objetivo de tomar rápidamente el control de todo el país, ya que no obtuvo un apoyo decisivo en partes clave del ejército ni en las grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Bilbao, donde las fuerzas leales a la República y las milicias obreras lograron sofocarlo. Esta división del país en dos zonas enfrentadas marcó el inicio de la Guerra Civil Española.
Curiosidad histórica: La suerte jugó un papel en el ascenso de Franco al liderazgo del bando sublevado. Además de la muerte de Sanjurjo, Mola también murió en otro accidente aéreo en 1937, y el líder de Falange Española, José Antonio Primo de Rivera, fue fusilado en Alicante por los republicanos en noviembre de 1936, eliminando a los principales rivales de Franco.
Los Bandos Enfrentados
Bando Nacional (o Sublevado)
- Liderazgo: Gobernado por una Junta de Defensa Nacional y, posteriormente, por el General Francisco Franco como Jefe del Estado y Generalísimo de los ejércitos.
- Apoyos: Militares conservadores, monárquicos (carlistas y alfonsinos), Falange Española, la CEDA y otros grupos católicos y de derecha. Contó con el apoyo crucial de la Alemania nazi y la Italia fascista.
- Ideología y medidas: Adoptaron una ideología autoritaria y nacionalista católica. Eliminaron los partidos políticos y sindicatos (excepto Falange Española Tradicionalista y de las JONS, el partido único creado por Franco), anularon la Constitución republicana y las reformas previas. Su propaganda presentaba el conflicto como un «Alzamiento Nacional» o una «Cruzada» contra el comunismo y el ateísmo. La Iglesia Católica apoyó mayoritariamente a este bando.
Bando Republicano (o Leal)
- Liderazgo: Mantuvo las instituciones republicanas, aunque con gran inestabilidad inicial. Los gobiernos fueron liderados sucesivamente por José Giral, Francisco Largo Caballero y Juan Negrín.
- Apoyos: Obreros, campesinos, clases medias urbanas, intelectuales y partidos y sindicatos de izquierda (PSOE, UGT, PCE, CNT, FAI, POUM, republicanos de izquierda, nacionalistas vascos y catalanes). Recibió ayuda militar de la Unión Soviética y apoyo de las Brigadas Internacionales (voluntarios extranjeros).
- Ideología y medidas: Defendía la legitimidad republicana. En los primeros meses, especialmente en zonas de fuerte influencia anarquista y socialista, se produjo una revolución social: se crearon comités obreros, se colectivizaron fábricas y tierras, y hubo una fuerte ola de anticlericalismo con ataques a la Iglesia. Posteriormente, el gobierno intentó restablecer el control estatal y centralizar el esfuerzo bélico.
Principales Fases y Batallas
La Batalla de Madrid (Julio 1936 – Marzo 1939)
Las tropas sublevadas, tras avanzar rápidamente por Andalucía y Extremadura (con una parada estratégica para liberar el Alcázar de Toledo), llegaron a las puertas de Madrid en noviembre de 1936. Ante el inminente peligro, el gobierno republicano se trasladó a Valencia.
La defensa de la capital se convirtió en un símbolo de la resistencia republicana, bajo el lema «¡No pasarán!». Las fuerzas republicanas, compuestas por restos del ejército leal, milicias populares y las recién llegadas Brigadas Internacionales, lograron frenar el asalto inicial.
Los sublevados intentaron cercar Madrid mediante ofensivas en las carreteras de acceso (Batalla del Jarama, febrero 1937) y desde el norte (Batalla de Guadalajara, marzo 1937), donde las tropas italianas sufrieron una importante derrota. A pesar de estos fracasos, Madrid permaneció asediada y sufrió bombardeos durante casi toda la guerra, siendo una de las últimas ciudades en caer en manos franquistas en marzo de 1939.
La Batalla de la Ciudad Universitaria fue uno de los episodios más cruentos de la defensa de Madrid, demostrando la capacidad de lucha de los milicianos integrados en el recién formado Ejército Popular de la República (creado por el gobierno de Largo Caballero). La resistencia de Madrid fue crucial para la moral republicana, manteniendo viva la esperanza de una posible victoria. Sin embargo, la población madrileña sufrió enormemente durante los casi tres años de asedio, padeciendo bombardeos, combates y una creciente escasez de alimentos.
La Batalla del Norte (Abril – Octubre 1937)
Tras el fracaso en la toma de Madrid, Franco decidió cambiar de estrategia y concentrar sus esfuerzos en conquistar la franja cantábrica republicana (País Vasco, Cantabria y Asturias), rica en recursos mineros e industriales.
La ofensiva comenzó en abril de 1937. Uno de los episodios más trágicos fue el bombardeo de Gernika (Bizkaia) el 26 de abril por la Legión Cóndor alemana, un ataque aéreo sobre población civil que causó una gran destrucción y numerosas víctimas, inmortalizado por el cuadro de Picasso.
Bilbao cayó en junio de 1937. Posteriormente, en agosto, fue ocupada Cantabria (entonces provincia de Santander) y, finalmente, Asturias en octubre de 1937, completando el dominio franquista en el norte.
Para intentar aliviar la presión sobre el frente norte, el ejército republicano lanzó ofensivas de distracción en otros frentes, como la Batalla de Brunete (julio de 1937, cerca de Madrid) y ofensivas en el frente de Aragón (Batalla de Belchite, agosto-septiembre 1937; Batalla de Teruel, diciembre 1937-febrero 1938). Aunque algunas lograron éxitos temporales (como la toma de Teruel), no consiguieron evitar la caída del norte ni cambiar el curso general de la guerra.
Intervención Internacional
A pesar del Pacto de No Intervención promovido por Francia y Reino Unido, la Guerra Civil Española se convirtió en un campo de pruebas para las potencias europeas:
- Apoyo al Bando Nacional: La Italia de Mussolini envió tropas (Corpo Truppe Volontarie) y abundante material militar. La Alemania de Hitler proporcionó apoyo aéreo crucial (Legión Cóndor), tanques, artillería y asesores militares, utilizando el conflicto para probar nuevas armas y tácticas (como los bombardeos aéreos masivos). Portugal también apoyó a los sublevados.
- Apoyo al Bando Republicano: La Unión Soviética fue el principal proveedor de material militar (aviones, tanques, armas), aunque a cambio de las reservas de oro del Banco de España (el llamado «Oro de Moscú»). Las Brigadas Internacionales, compuestas por miles de voluntarios antifascistas de todo el mundo, lucharon junto al ejército republicano. México también proporcionó apoyo diplomático y material.
Consecuencias de la Guerra Civil
La Guerra Civil Española (1936-1939) finalizó el 1 de abril de 1939 con la victoria del bando nacional y tuvo consecuencias devastadoras y duraderas para España:
- Demográficas: Se estima alrededor de 500,000 muertos debido directamente al conflicto, la represión en ambas retaguardias y las ejecuciones posteriores. Además, cerca de 500,000 personas se exiliaron (el «exilio republicano»), principalmente a Francia y países de Latinoamérica, lo que supuso una gran pérdida intelectual y profesional.
- Económicas: El país quedó arrasado. Hubo una enorme destrucción de infraestructuras (viviendas, comunicaciones, industrias) y una pérdida estimada del 30% de la producción industrial y agraria. La recuperación fue muy lenta y condicionada por el aislamiento internacional inicial del régimen franquista y la autarquía.
- Políticas: La victoria de Franco supuso el fin de la experiencia democrática de la Segunda República y la instauración de una larga dictadura militar y autoritaria (el Franquismo), que duraría hasta la muerte de Franco en 1975. Se suprimieron las libertades políticas y sindicales.
- Sociales y Morales: La guerra dejó una sociedad profundamente dividida entre vencedores y vencidos. Los vencedores impusieron su dominio y llevaron a cabo una dura represión sobre los perdedores durante décadas. Las heridas y el trauma del conflicto marcaron a varias generaciones de españoles.