Expansión y Crisis en la Corona de Aragón: Rutas Comerciales, Conquistas y Conflictos Sociales (Siglos XIII-XV)

Expansión y Crisis en la Corona de Aragón (Siglos XIII-XV)

Rutas Comerciales en el Mediterráneo (Siglos XIII-XV)

Desde el siglo XIII al XV, la Corona de Aragón desarrolló un comercio floreciente en el Mar Mediterráneo y, en menor escala, con Flandes. Las rutas más frecuentadas se dirigían hacia Cerdeña y Sicilia, para alcanzar a continuación el Mar Egeo, el Imperio bizantino y el Norte de África. Los barcos salían cargados con tejidos, aceites e instrumentos o armas de hierro. De regreso traían especias, tejidos de seda, azúcar y trigo.

Para defender los intereses de los comerciantes de la Corona de Aragón, en los puertos principales del Mediterráneo se crearon los Consulados de Mar. Un representante, o cónsul, tenía poder para resolver los litigios y actuaba como delegado ante las autoridades del país.

Conquistas Militares

El importante desarrollo comercial de la Corona de Aragón empujó a sus monarcas a protegerlo mediante una política de conquistas militares. Ésta se orientó hacia el dominio de territorios en las costas del Mediterráneo a partir del control de enclaves estratégicos desde los que defender las rutas comerciales. Esta expansión se inició a finales del siglo XIII, cuando Pedro el Grande ocupó Sicilia (1282) y a principios del siglo XIV cuando Jaime II ocupó la isla de Cerdeña (1323). Más adelante, una expedición de mercenarios, los almogávares, llegaron a controlar los ducados de Atenas y Neopatria, que se mantuvieron vasallos de Aragón hasta finales del siglo XIV. Finalmente, ya en el siglo XV, el rey Alfonso el Magnánimo conquistó Nápoles e incorporó sus territorios a la Corona.

El Impulso de la Burguesía

La nobleza y el clero eran los grandes propietarios de tierras y vivían de las rentas que les proporcionaba el trabajo de los campesinos. Sin embargo, en la Corona de Aragón, la prosperidad comercial favoreció el desarrollo de una vigorosa burguesía que acumuló riqueza y poder y contrarrestó la influencia de la nobleza. Esta burguesía apoyó la expansión mediterránea llevada a cabo por los monarcas, facilitándoles recursos monetarios, naves y pertrechos.

La Crisis en la Corona de Aragón en los Siglos XIV y XV

La Dinastía Trastámara

La dinastía Trastámara se introdujo en la Corona de Aragón tras la muerte sin descendencia del rey Martín el Humano (1410). Existían dos candidatos, el castellano Fernando de Antequera y el conde de Urgel. Para elegir el nuevo rey se reunieron en Caspe representantes de Aragón, Cataluña y Valencia. Allí se llegó a un compromiso y se eligió como sucesor a Fernando de Antequera (1412) que contaba con el apoyo de la Iglesia y de los representantes de Aragón y Valencia. Sus sucesores fueron Alfonso el Magnánimo que continuó la expansión mediterránea y Juan II que tuvo que hacer frente a una guerra civil. Su hijo Fernando II, llamado el Católico, contrajo matrimonio con Isabel de Castilla y se unieron ambas coronas.

Los Conflictos Sociales: Los Efectos de la Crisis

Los efectos de la crisis demográfica y económica fueron muy graves en la Corona de Aragón. La mortalidad a causa de la peste afectó duramente a Cataluña y fue mucho mayor que en cualquier otro reino peninsular. Sin embargo, la crisis no afectó de forma tan profunda al resto de territorios de la Corona de Aragón, y en el reino de Valencia ésta fue una época de crecimiento económico.

Los Remensas

La crisis económica desató los conflictos sociales en el campo. En Cataluña, los campesinos (llamados remensas) se sublevaron contra los nobles que habían endurecido las condiciones de la servidumbre y habían impuesto los llamados malos usos. Uno de ellos era la redimensa, que obligaba al campesino a pagar tributos al señor si quería abandonar sus tierras.

El Conflicto Urbano

Por otra parte, en Barcelona, los pequeños artesanos y comerciantes, arruinados por la crisis económica, se organizaron en un partido llamado la Busca y se enfrentaron a la oligarquía municipal, que acaparaba los cargos más importantes. Esta oligarquía, a su vez, se agrupaba en un partido llamado la Biga.

La Guerra Civil

Estos conflictos desencadenaron una guerra civil entre la oligarquía catalana (nobles y burgueses ricos) que deseaba mantener sus privilegios, y el monarca Juan II que tenía el apoyo de los remensas y de la Busca. La guerra entre campesinos y señores estalló en 1462 y duró 10 años. El bando real consiguió imponerse, aunque sin dar solución a los problemas que habían provocado el enfrentamiento. El conflicto no terminó hasta que Fernando II acordó la abolición de los malos usos. La peste, la crisis económica y la guerra civil habían arruinado Cataluña.

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