Orígenes y Desarrollo de la Independencia de EE.UU., la Revolución Francesa y el Imperio Napoleónico

Causas de la Independencia de EE.UU.

– Incremento de la presión fiscal: Para solucionar sus problemas económicos, agravados por la guerra de los 7 años con Francia, la monarquía británica estableció diversos tributos a los colonos, como la Ley del Timbre.

– Limitaciones al comercio y a la industria: La Corona británica imponía duras restricciones a las actividades económicas en América, y los colonos pensaban que eso impedía su desarrollo económico.

– Ausencia de representación parlamentaria: A pesar de ser ciudadanos británicos, los colonos carecían de representantes en el Parlamento, lo que les llevaba a considerar ilegítimas las leyes aprobadas por no respetar sus derechos ni tener en cuenta sus intereses.

– Difusión de las ideas liberales radicales: Los colonos reclamaron mayor autonomía, influidos por las ideas liberales.


Causas de la Independencia de EE.UU. (Repetición)

– Incremento de la presión fiscal: Para solucionar sus problemas económicos, agravados por la guerra de los 7 años con Francia, la monarquía británica estableció diversos tributos a los colonos, como la Ley del Timbre.

– Limitaciones al comercio y a la industria: La Corona británica imponía duras restricciones a las actividades económicas en América, y los colonos pensaban que eso impedía su desarrollo económico.

– Ausencia de representación parlamentaria: A pesar de ser ciudadanos británicos, los colonos carecían de representantes en el Parlamento, lo que les llevaba a considerar ilegítimas las leyes aprobadas por no respetar sus derechos ni tener en cuenta sus intereses.

– Difusión de las ideas liberales radicales: Los colonos reclamaron mayor autonomía, influidos por las ideas liberales.


Causas de la Revolución Francesa

La revolución estalló por la mala situación económica.

– La crisis económica: La monarquía atravesaba una crisis fiscal debida a los elevados gastos de la corte. Los costes de la guerra de los 7 años y la independencia norteamericana habían disparado el déficit y llevado a la Hacienda a la bancarrota. Por ello, algunos ministros plantearon reformas que impedían el pago de impuestos por parte de los privilegiados. Esta situación se agravó por la crisis agraria: una sucesión de malas cosechas que disparó los precios y causó problemas de abastecimiento.

– La difusión de ideas liberales: Su difusión entre los círculos ilustrados y burgueses de Francia había extendido la crítica del absolutismo y la sociedad estamental. El apoyo de Francia a las 13 colonias alimentó el impulso del cambio, y la proclamación de la libertad y la igualdad, como valores regidos por la constitución de la independencia de 1776.


Desarrollo de la Revolución Francesa

En 1789, Luis XVI convocó los Estados Generales para abordar el asunto de los impuestos. El desacuerdo sobre la forma de voto provocó la revuelta del Tercer Estado que, con algunos nobles y clérigos, se proclamó como Asamblea Nacional.

El 14 de julio de ese año, un levantamiento popular en París en apoyo de la Asamblea Nacional asaltó la cárcel parisina de la Bastilla, símbolo del absolutismo, y el ayuntamiento, donde el alcalde fue apresado y ejecutado. A este hecho le sucedió una oleada de asaltos a castillos donde quemaban los títulos de propiedad, el Gran Miedo, con la creación de nuevos ayuntamientos.

Luis XVI aceptó la autoridad de la Asamblea, que abolió los señoríos y proclamó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. En 1790 se promulgó la constitución civil del clero, la desamortización, se reorganizó el país y en 1791 se promulgó una constitución. Francia se convirtió en una monarquía constitucional, en la que se estableció el sufragio censitario.


Desarrollo de la Revolución Francesa (Continuación)

La revolución se encontró con diferentes obstáculos:

La oposición de Luis XVI, numerosas revueltas contrarrevolucionarias y las guerras revolucionarias emprendidas por varias potencias europeas. Francia salió victoriosa, llegando a conquistar diferentes territorios en Italia, Países Bajos y Alemania.

En agosto de 1792, una revuelta popular asaltó el palacio de las Tullerías, lo que precipitó la destitución de Luis XVI y la proclamación de la república. Se convocaron elecciones a un nuevo parlamento, la Convención, dividida en 3 grupos.

La Convención llevó a juicio a Luis XVI, que fue condenado a muerte en 1793. Para hacer frente a las amenazas internas y externas, se creó el Comité de Salud Pública, dominado por los Jacobinos de Robespierre, que radicalizó la revolución. Comenzó una intensa campaña de represión contra lo que se consideraba contrario a la revolución, lo que desencadenó un golpe de Estado liderado por los moderados que ejecutó a Robespierre.


El Imperio Napoleónico

Desde 1795 la revolución se fue moderando, con la constitución de un Directorio de 5 miembros liderado por Barras y el Consejo de los Quinientos y el Consejo de Ancianos. Se firmó la Paz de Basilea, que terminó la guerra con España y Prusia, y el Tratado de Campo Formio con Austria tras la derrota de esta.

El golpe de Estado del 18 de brumario fue protagonizado por Napoleón, joven general del ejército que derribó el Directorio y proclamó un consulado constituido por tres miembros, entre ellos él mismo, que acumuló un amplio poder personal. En 1802 se convirtió en cónsul vitalicio y finalmente en 1804 fue coronado emperador en París.

Napoleón reorganizó la administración, promulgando el Código Civil y Penal, conocidos como Código Napoleónico.

Napoleón comenzó una política expansionista destinada a consolidar el dominio francés en Europa. Francia contaba con España como aliada, pero las potencias europeas firmaron una nueva coalición para impedir su avance.

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