La Filosofía del Imperialismo según Lord Salisbury
Contexto del Discurso
Este es un discurso político, una fuente histórica primaria fundamental para estudiar el imperialismo colonial durante la segunda mitad del siglo XIX. Su autor es Lord Salisbury, primer ministro británico perteneciente al partido conservador (Tory) durante la Era Victoriana en el Reino Unido. El discurso, pronunciado en el Albert Hall y publicado al día siguiente en The Times, estaba dirigido a las élites económicas y políticas británicas. Su propósito era exponer los principios del gobierno de Su Majestad la Reina Victoria en materia de política colonial.
Análisis del Contenido
El análisis del discurso se puede estructurar en los siguientes puntos:
- División del Mundo: El primer punto destacado es la idea de que el mundo se divide en dos tipos de naciones: las grandes potencias «vivas» (muy desarrolladas política, económica y militarmente) y los países «moribundos» (atrasados o subdesarrollados). Se menciona que la mayoría de estos últimos no son cristianos (con Etiopía como notable excepción en África, un país cristiano que más tarde fue ocupado por Mussolini).
- Rivalidad Colonial: El segundo punto señala la determinación británica de no permitir que otras potencias controlen el reparto colonial a su antojo. Esta postura generará grandes tensiones políticas que pueden acabar en guerra, como sucedió con la Primera Guerra Mundial (I Guerra Mundial).
- Posición Británica y Darwinismo Social: Inglaterra no permitirá que ninguna potencia interfiera donde considera tener derechos prioritarios, dando a entender su confianza en prevalecer sobre cualquier rival. Esto no excluye que otras potencias ocupen zonas que no interesen a Gran Bretaña. El texto refleja características clave de la colonización y la intensa rivalidad entre potencias. Se subraya el creciente control británico sobre los países “moribundos”. La utilización de este término («moribundos») para referirse a los países subdesarrollados es una manifestación clara de la ideología del darwinismo social.
Causas y Consecuencias del Imperialismo
Este texto aborda, por lo tanto, las causas del imperialismo colonial, destacando especialmente las motivaciones económicas e ideológicas. La percepción de superioridad europea se refleja en la ideología del darwinismo social, que defiende la «misión civilizadora» del hombre blanco sobre otras culturas indígenas, una idea promovida principalmente por potencias como Inglaterra y Francia. En el plano económico, se evidencia la relación desigual: los pueblos subdesarrollados vendían materias primas y fuentes de energía baratas (de las que Europa carecía), mientras que esta vendía tecnología a precios elevados. Uno de los temores latentes era el desencadenamiento de un conflicto bélico entre las principales potencias. Aunque para estas fechas ya se había celebrado la Conferencia de Berlín (1884-1885) para regular la expansión colonial, la rivalidad no había cesado, dando inicio al periodo conocido como la Paz Armada, que finalmente desembocaría en la Primera Guerra Mundial.
Lloyd George ante el Tratado de Versalles
Contexto del Documento
Este documento es de carácter político y recoge las ideas principales que el gobierno británico presentaría en las negociaciones del Tratado de Versalles y la Conferencia de Paz de París. Constituye una fuente primaria para comprender las condiciones impuestas a Alemania por parte de los países vencedores tras la Primera Guerra Mundial, en el siglo XX. Su autor es David Lloyd George, el primer ministro británico que representó a Gran Bretaña en dichas negociaciones. El objetivo del documento es exponer la postura política del gobierno británico respecto a las condiciones que debían imponerse a Alemania.
Puntos Clave de la Postura Británica
Las ideas centrales expuestas por Lloyd George son:
- Temor al Bolchevismo: Se expone el gran peligro de que Alemania, debilitada y humillada, pudiera caer en una revolución bolchevique similar a la ocurrida en Rusia. Esto preocupaba enormemente a Gran Bretaña, dado que el comunismo era considerado un enemigo político fundamental.
- Condiciones Razonables: En nombre del gobierno británico, Lloyd George considera que lo más prudente es imponer condiciones aceptables a Alemania. El objetivo era doble: evitar una revolución en Alemania y facilitar el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y comerciales.
- Garantías para Francia: Se reconoce la necesidad de ofrecer a Francia una garantía o seguridad de que este tratado no fuera destruido por Alemania, especialmente considerando que la recién creada Sociedad de Naciones aún carecía de autoridad efectiva.
Consecuencias y Visiones Contrapuestas
El texto muestra que, tras la derrota alemana y la firma del armisticio, las potencias vencedoras consideraron a Alemania como causa o responsable principal de la Primera Guerra Mundial. En este contexto, surgieron dos puntos de vista principales sobre cómo tratarla:
- La postura británica (y similar a la de Wilson, EE.UU.): Buscaba imponer condiciones que Alemania pudiera afrontar sin ser completamente destruida o empujada a la desesperación.
- La postura francesa (liderada por Clemenceau): Exigía una paz más dura, casi una revancha contra Alemania, en gran parte porque Francia había sufrido la devastación de la guerra directamente en su territorio.
Finalmente, el Tratado de Versalles recogió en gran medida la postura francesa e impuso condiciones muy severas a Alemania, entre las que destacan tres aspectos principales:
- La desintegración de territorios alemanes (pérdidas territoriales significativas).
- Las sanciones económicas (obligación de pagar los enormes gastos de la guerra como reparaciones).
- La desmantelación de su ejército, reduciéndolo al mínimo.
Estas duras condiciones son consideradas por muchos historiadores como factores que contribuyeron al resentimiento alemán y, eventualmente, al estallido de la Segunda Guerra Mundial (II Guerra Mundial).