La Doctrina Fascista
1. Omnipotencia del Estado
El Estado fascista se identifica con la totalidad de la vida social, aspirando a un poder sin límites. De este principio se derivan:
- Antiparlamentarismo: Rechazo del Estado liberal, sus derechos individuales, elecciones y separación de poderes.
- Subordinación del individuo: Los individuos se subordinan al bien superior del Estado.
- Partido único: Prohibición de partidos políticos, instaurando un partido único (ej. Partido Nazi, Partido Nacional Fascista, Falange Española). Estos partidos tienen una organización de tipo militar: uniformados, armados y jerarquizados.
- Desmovilización política: Se busca la despolitización de la sociedad, presentando la labor del Partido y el líder como una misión patriótica que trasciende la política. Se apoya en tesis tecnocráticas que consideran el gobierno una cuestión de especialistas, no de política.
- Centralización: El Estado se organiza de manera centralizada.
2. Protagonismo de las Élites
El fascismo defiende el gobierno de una minoría selecta, rechazando la igualdad. Consecuencias:
- Marginación de la mujer.
- Superioridad racial (en Alemania): Hitler desarrolló la doctrina de la superioridad aria en Mein Kampf.
- Exaltación de la jerarquía: Se establece una jerarquía donde hombres son superiores a mujeres, soldados a civiles, miembros del partido a los demás.
- Negación del sufragio universal.
3. Exaltación del Jefe Carismático
El Estado fascista está liderado por una figura carismática e indiscutible, presentado como infalible (ej. Mussolini, Hitler, Franco). Se busca crear un lazo emocional con el pueblo a través de la propaganda y escenificaciones como las concentraciones nazis en Nuremberg.
4. Imperialismo
Los fascismos buscan la expansión territorial, justificada por la supuesta superioridad del pueblo y su derecho a un «espacio vital» (ej. la expansión de Hitler en Europa del Este). Esta política agresiva condujo a la Segunda Guerra Mundial.
5. Encuadramiento de la Población
Se crean organizaciones oficiales para controlar a la población, fomentar la disciplina y la obediencia. Se adoctrina a través de la educación y se controla la comunicación. Se militariza la vida civil.
6. Irracionalismo
El fascismo impone dogmas que deben ser aceptados sin cuestionamiento, promoviendo comportamientos irracionales y fanatismo. En el nazismo, se buscaba reemplazar el cristianismo con un «nuevo paganismo».
7. Antimarxismo
El marxismo (comunistas, socialistas, anarquistas y sindicalistas) es considerado el enemigo.
8. Uso de la Violencia
La violencia es un instrumento político para eliminar a la oposición.
9. Corporativismo Económico
El Estado interviene en la economía, se promueve la autarquía y se crean sindicatos corporativos que integran obreros, patrones y el Estado. Se suprimen la libertad sindical y el derecho a huelga, a cambio de intentar garantizar el pleno empleo. Inicialmente, se presentan con matices anticapitalistas para atraer a sectores obreros, pero en la práctica se alían con el capitalismo contra el marxismo.
10. Creación de un Hombre y una Sociedad Nueva
El fascismo busca una transformación radical de la sociedad, como una nueva era histórica (ej. el «Reich de los mil años»).