Recorrido Histórico por España: Paleolítico, Romanización, Visigodos y Borbones

Sociedad y Economía en el Paleolítico y Neolítico: El Arte Rupestre

La sociedad paleolítica es nómada y depredadora, dividida en tres etapas: inferior, medio y superior. Atapuerca es un ejemplo del Paleolítico inferior, donde se encuentra el Homo antecessor. En el Paleolítico medio, el clima empeoró, obligando a los homínidos a refugiarse en cuevas, donde se desarrolló el arte parietal, época del Homo neanderthalensis. En el Paleolítico superior, las cuevas de Altamira (zona cantábrica) son un ejemplo del dominio del Homo sapiens y el desarrollo del arte rupestre. En el Neolítico, la sociedad se vuelve sedentaria, centrada en la agricultura y la ganadería, desarrollándose la pintura en abrigos rocosos, destacando Cogul.

Pueblos Prerromanos y Colonizaciones Históricas: Fenicios, Griegos y Tartessos

Se distinguen dos tipos de pueblos: prerromanos y colonizadores.

Pueblos Prerromanos

  • Celtas: Su economía se basaba en la ganadería y el trabajo del hierro. Vivían en espacios fortificados llamados castros.
  • Iberos: Se dedicaban a la agricultura y la metalurgia, con una sociedad jerarquizada.
  • Celtíberos: Dedicados principalmente a la ganadería.

Pueblos Colonizadores

  • Cartagineses: Provenientes de los fenicios, realizaron expediciones militares y se enfrentaron a los romanos en las Guerras Púnicas.
  • Tartessos: Autóctonos, vivían en el Guadalquivir y poseían abundantes metales, lo que les permitió establecer fuertes relaciones comerciales.
  • Fenicios: Buenos navegantes y comerciantes.
  • Griegos: Introdujeron la vid, el olivo y la cerámica, instalándose en las costas catalanas.

Conquista y Romanización de la Península Ibérica: Aportaciones Romanas

La conquista romana se divide en tres etapas:

  1. Primera Etapa: Roma y Cartago se enfrentan en la Primera y Segunda Guerra Púnica. Tras la victoria romana, conquistan el este y el sur de la península.
  2. Segunda Etapa: Conquista del interior peninsular.
  3. Tercera Etapa: La conquista del norte finaliza con las Guerras Cántabro-Astures, dirigidas por el líder romano Augusto.

La romanización, que duró hasta el 476 d.C., implicó la adopción de la cultura y el modo de vida romano. El comercio creció gracias a las calzadas y nuevas ciudades. A nivel cultural, surgieron las lenguas romances y personajes ilustres como Séneca y Lucano.

El Reino Visigodo: Origen, Organización Política y Concilios

Los visigodos se asentaron inicialmente en el este de Francia tras la invitación romana. Tras la batalla de Vouillé, fueron expulsados de la Galia y se instalaron en la península ibérica. Los reyes visigodos unificaron a los pueblos hispanorromanos y visigodos a través de la unificación religiosa (conversión del rey Recaredo al catolicismo) y legislativa (con Recesvinto y un libro de leyes que unía el derecho romano y las leyes visigodas, permitiendo matrimonios mixtos). La máxima autoridad era el rey, cuya monarquía, inicialmente electiva, se convirtió en hereditaria. El rey contaba con el apoyo del officium palatinum. La sociedad se ruralizó y la cultura tuvo un gran representante en San Isidoro de Sevilla, autor de Etimologías.

La Guerra de Sucesión Española y el Sistema de Utrecht: Los Pactos de Familia

La muerte de Carlos II en 1700 provocó un conflicto sucesorio entre Felipe de Anjou y Carlos de Austria. El temor a una hegemonía francesa llevó a Austria, Inglaterra y Países Bajos a formar la Alianza de La Haya. En 1711, la guerra cambió al ser elegido emperador el archiduque Carlos, sin renunciar al trono español. Inglaterra negoció con Francia y se firmó la Paz de Utrecht en 1713, donde España cedió Gibraltar y Menorca a Inglaterra, y los Países Bajos a Austria. Para España, la paz representó la pérdida de posesiones, consolidándose el trono de Felipe V, quien reorientó su política exterior. Carlos III volvió a la política belicista contra Inglaterra para recuperar Gibraltar y Menorca, firmando el Tercer Pacto de Familia, que lo llevó a entrar en la última fase de la Guerra de los Siete Años, recuperando Menorca pero no Gibraltar.

España en el Siglo XVIII: Expansión y Transformación Económica

La economía española creció durante el siglo XVIII, con un aumento demográfico debido a la disminución de la mortalidad y la emigración, y al incremento de la natalidad y la producción agraria. Este aumento se debió a la ampliación de tierras de cultivo. La industria continuó siendo artesanal, aunque el sector que más creció fue el comercio, tras la eliminación del monopolio. Cataluña experimentó un crecimiento superior al resto de España debido al crecimiento de la agricultura y al decreto de libre comercio con América. La industria textil avanzó gracias a la implantación de fábricas de algodón y el uso de maquinaria avanzada.

Ideas Fundamentales de la Ilustración y el Despotismo Ilustrado: Carlos III

La Ilustración fue un movimiento cultural europeo del siglo XVIII, caracterizado por la razón y el conocimiento científico como motores del progreso, siendo la educación fundamental. En España, su desarrollo fue tardío debido a la oposición de la Iglesia y el analfabetismo. El Despotismo Ilustrado, donde el rey conservaba su poder absoluto pero buscaba el beneficio de la comunidad, fue aplicado en España por Fernando VI y Carlos III. Ministros como Floridablanca llevaron a cabo reformas, fomentando la agricultura y el comercio mediante una red de carreteras. Carlos III promovió la reforma, crecimiento y mejora de la capital, introduciendo avenidas y espacios destinados a la ciencia.

La Nueva Monarquía Borbónica: Decretos de Nueva Planta y Reformas

La política de los Borbones imitó el modelo francés, con un absolutismo monárquico donde el rey concentraba todos los poderes. Felipe V aprobó en 1730 la Ley Sálica y la centralización política. Los Decretos de Nueva Planta para Aragón, Valencia, Cataluña y Mallorca abolieron los fueros, instituciones y privilegios de la Corona de Aragón, estableciendo la uniformidad jurídica bajo las leyes de Castilla. En la administración central, se suprimieron los consejos y se crearon las Secretarías de Estado y Despachos. En la administración regional, se crearon intendencias. Las reformas alcanzaron su mayor desarrollo con Carlos III y políticos ilustrados, abarcando el sector agrario y la industria, con la aparición de las manufacturas reales.

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