Restauración, Liberalismo y Nacionalismo
1. La Restauración Absolutista
Tras la derrota de Napoleón, en Europa fueron restauradas las monarquías absolutas. Sin embargo, las fuerzas liberales lucharon por abolir el absolutismo.
La Europa del Congreso de Viena
Los reinos vencedores de Napoleón, reunidos en un Congreso de Viena en 1815, restablecieron las formas políticas del Antiguo Régimen y modificaron el trazado de las fronteras europeas, basándose en tres principios:
- El legitimismo: establece que solo pueden reinar las dinastías tradicionales y legítimas.
- El absolutismo: derogaba las leyes y reformas liberales.
- El equilibrio internacional: impedir que un reino sea mucho más poderoso que los demás.
No se tuvieron en cuenta los deseos de las poblaciones, quedando pueblos de la misma lengua divididos en varios reinos, y pueblos enfrentados entre sí, sometidos a un mismo rey.
Para asegurar el absolutismo y evitar la posibilidad de una nueva revolución, se firmó, en 1815, el Tratado de la Santa Alianza, por el que se comprometían a prestarse mutua ayuda y a realizar una política de intervencionismo: los monarcas absolutistas podían intervenir militarmente a favor de un rey obligado a reinar bajo los principios liberales recogidos en una Constitución.
Figura clave de este proceso restaurador fue Metternich.
Las Vagas Revolucionarias Liberales
Las ideas liberales continuaron expandiéndose por Europa. Los liberales recurrieron a la revolución y se sublevaron contra los monarcas absolutos; contaron con el apoyo de la burguesía, del ejército y de las masas populares. En unos casos, se exigía el establecimiento de una constitución; en otros, la creación de un Estado propio. La coincidencia en los deseos de libertad hizo que los acontecimientos fuesen imitados, dando origen a tres grandes vagas revolucionarias alrededor de los años 1820, 1830 y 1848.
2. Fernando VII y la Independencia de la América Española
El reinado de Fernando VII ejemplifica la lucha entre absolutismo y liberalismo.
La España de Fernando VII
Tras la finalización de la guerra contra los franceses, retornó a España Fernando VII en 1814. Contando con el favor popular y el apoyo de los nobles y de la Iglesia, impuso su poder absoluto, derogando la Constitución de Cádiz y todas las leyes liberales aprobadas durante su ausencia.
Tres períodos:
- Sexenio absolutista: La restauración del absolutismo no fue aceptada por las fuerzas liberales. Dada su inferioridad recurrieron al pronunciamiento, levantamiento de parte del ejército contando con el apoyo de burgueses, que se pronuncia en favor del restablecimiento del régimen de la Constitución de Cádiz. Todos los pronunciamientos fracasaron. Destacó el realizado en 1815 en A Coruña por el mariscal Porlier, quien fue detenido y ejecutado tras el fracaso del pronunciamiento.
- Trienio liberal: En 1820 Rafael Riego proclamó en Andalucía el restablecimiento de la Constitución de 1812. Acabó triunfando gracias al apoyo de los militares y de la burguesía coruñesa, de modo que Fernando VII se vio obligado a ceder. Los nuevos gobiernos liberales restablecieron la Constitución y todas las leyes reformistas.
- Década ominosa o absolutista: El miedo a la extensión de la revolución hizo que las potencias absolutistas europeas intervinieran en España para restaurar el gobierno absolutista. En 1823, un ejército francés invadió España, con el apoyo de los realistas. Excepto Cádiz y A Coruña, no encontraron resistencia. Fernando VII recuperó el poder absoluto, derogó la Constitución y persiguió a los liberales; muchos fueron ejecutados y otros marcharon al exilio.
La Independencia de la América Española
Entre 1808 y 1824 tuvo lugar el proceso de independencia de la mayoría de las colonias españolas en América. Este proceso estuvo vinculado con:
- Extensión de las ideas liberales, asociando muchos de los líderes independentistas, la independencia del territorio con el establecimiento de un régimen liberal.
- Los cambios de régimen acontecidos en España: debilitaron los lazos de dependencia con la metrópoli y favorecieron las ansias de establecer un gobierno propio.
- Los deseos de las minorías criollas veían en la independencia un medio de liberarse, haciéndose con el poder político y estableciendo relaciones comerciales con otros países.
Guerras:
- América del Sur: la independencia contó con destacados líderes, como Bolívar, San Martín, Sucre y O’Higgins que lograron liberar extensos territorios. Los intentos de crear grandes unidades territoriales fracasaron, creándose las repúblicas.
- América Central y del Norte: fueron las propias autoridades las que proclamaron la independencia, siendo menores los enfrentamientos.
Las consecuencias fueron muy graves para España: perdió su papel de potencia internacional y quedó sin los grandes recursos económicos procedentes de la explotación de las colonias americanas.
3. El Reinado de Isabel II
Isabel II reinó entre 1833 y 1868. La vida política estuvo condicionada por la división y el enfrentamiento entre liberales. En cada partido político destacaban los jefes militares; gracias a su prestigio, muchos de ellos fueron jefes de partido y de gobierno, los llamados espadones. Destacaron Espartero, Narváez y O’Donnell.
El Reinado Personal de Isabel II
A finales de 1843, con trece años, Isabel II inició su reinado personal. Gobernó casi siempre apoyándose en políticos moderados. Destacaron los generales Narváez y O’Donnell. Los progresistas recurrieron a los pronunciamientos para poder gobernar.