Transformaciones Políticas y Socioeconómicas en Europa: Del Antiguo Régimen a la Ilustración

El rey concentraba los poderes legislativo, ejecutivo y judicial. El parlamentarismo inglés: en Inglaterra se estableció en el siglo XVII un sistema político diferente al absolutismo. Los reyes intentaron gobernar en sus territorios como monarcas absolutos, pero se encontraron con la firme oposición de la burguesía. El conflicto entre el rey y la burguesía provocó las revoluciones de 1642 y 1688 y el triunfo de la monarquía parlamentaria. En la Declaración de Derechos de 1689, el rey garantizaba una serie de derechos y libertades, como que el monarca no podía aprobar leyes, crear impuestos o cobrarlos sin la aprobación del parlamento.

La República de las Provincias Unidas: cuando se independizaron de España en 1648, se convirtieron en una República, en la que el poder era ejercido por los burgueses.

Sufragio Censitario: solo podían votar los ciudadanos varones con un determinado nivel de riqueza.

La Ilustración: sus bases ideológicas eran: razón, derechos naturales, conocimiento y tolerancia.

Los pensadores ilustrados fueron: Montesquieu (defensor de la división de poderes del Estado), Voltaire (partidario de una monarquía fuerte en la que se respetaran las libertades civiles), Rousseau (defensor de la libertad y la igualdad de las personas).

Despotismo Ilustrado

En el siglo XVIII, varios monarcas como José II de Austria, etc., aplicaron algunas ideas ilustradas. Este sistema político se conoce como despotismo ilustrado. Su objetivo era elevar el nivel educativo de sus súbditos, racionalizar la administración y potenciar el desarrollo económico de los territorios que gobernaban. Tomaron diversas medidas: fundaron nuevas instituciones educativas, reforzaron la administración central y, para mejorar la economía, trataron de llevar a cabo desamortizaciones: se pusieron en cultivo nuevas tierras, construyeron caminos y realizaron obras de regadío. El despotismo ilustrado no alteró las bases del Antiguo Régimen.

La Guerra de Sucesión Española

En 1700, la muerte de Carlos II de Habsburgo sin descendencia, enfrentó a Francia y al Sacro Imperio en el intento de instalar en el trono español a sus candidatos: Felipe de Anjou (de la casa de Borbón) y el archiduque Carlos de Habsburgo. En su testamento, Carlos II designó heredero a Felipe de Anjou, pero el archiduque no lo admitió y reclamó su derecho al trono. Así que, en 1701, la Guerra de Sucesión se inició como un conflicto internacional, enfrentando a una coalición de potencias europeas contra Francia y España. Pero fue también una guerra civil, porque gran parte de Castilla apoyó a Felipe de Anjou, mientras que la Corona de Aragón fue partidaria de Carlos de Habsburgo. En 1713, el archiduque Carlos fue nombrado emperador, hecho que supuso el final de la guerra en 1713-1714, con la firma del Tratado de Utrecht, en el que se reconocía a Felipe V como rey de España. A cambio, España renunció a sus posesiones en Flandes e Italia.

Motín de Esquilache (1766)

Al inicio del reinado de Carlos III, el monarca nombró ministros italianos como Esquilache o Grimaldi, que aplicaron reformas que iban en contra de los intereses de los grupos privilegiados. Éstos aprovecharon una crisis de subsistencia, por lo que promovieron el Motín de Esquilache, un levantamiento popular contra este ministro, que tuvo como detonante la modificación de la indumentaria española tradicional. Tras el motín, Esquilache fue depuesto y Carlos III se rodeó de ministros españoles como Aranda, Campomanes, Floridablanca y Jovellanos. Estos aplicaron diversas medidas para modernizar el país, como por ejemplo: se limitó la capacidad de actuación de la Inquisición y se aplicó una política regalista, se potenció el desarrollo económico, se fomentó la educación y se impulsó la creación de Sociedades Económicas de Amigos del País, que eran grupos ilustrados que se reunían para intercambiar ideas sobre diversos temas. Éstas sociedades fundaron escuelas para formar a los artesanos y agricultores en las técnicas propias de sus oficios.

Batalla de Trafalgar

La Batalla de Trafalgar fue un combate naval que enfrentó a Gran Bretaña contra Francia y España, y tuvo lugar frente al Cabo de Trafalgar, en el sur de España, el 21 de octubre de 1805, en una de las batallas más importantes de las Guerras Napoleónicas.

Definiciones

Manufacturas Reales o Reales Fábricas: instalaciones similares a los grandes talleres artesanales, que se centraron en la elaboración de armas y artículos de lujo.

Comercio Triangular: fue un sistema de comercio marítimo que comprendía tres continentes: Europa, América y África. Entre ellos se formaba un triángulo, de allí el nombre. Se encargaban principalmente de las transacciones de esclavos como método de pago.

Gremios: asociaciones de artesanos del mismo oficio que regulaban la producción, lo que dificultaba las innovaciones. Los artesanos trabajaban en pequeños talleres usando herramientas sencillas.

Antiguo Régimen: sistema político, social y económico vigente en Europa desde el siglo XVIII. Se caracterizaba por tener una sociedad estamental, una economía agraria y la monarquía absoluta como forma de gobierno.

El Antiguo Régimen era el sistema político, social y económico vigente en Europa en el siglo XVIII. La sociedad se dividía en: Rey, alto clero (obispos), bajo clero (monjes), nobleza alta y baja, burguesía, comerciantes, campesinos y esclavos. El sector agrario, con la agricultura y la ganadería como principales actividades económicas, practicaba una agricultura de subsistencia con herramientas rudimentarias y el cultivo de cereales, dependiendo del clima, lo que podía llevar a hambrunas. La mayor parte de la tierra estaba en manos de la nobleza. La artesanía y el comercio se organizaban en gremios, asociaciones de artesanos del mismo oficio. Existían manufacturas reales, talleres artesanales dedicados a la producción de artículos de lujo. El comercio exterior se realizaba a través de compañías privilegiadas que monopolizaban las relaciones comerciales. El comercio triangular involucraba a europeos que intercambiaban productos de valor por esclavos, para venderlos en América y revender los productos americanos en Europa.

El mantenimiento del absolutismo: El absolutismo era el sistema político vigente en la mayor parte de Europa en el siglo XVIII. El rey concentraba los poderes legislativo (las leyes), ejecutivo (administración del ejército) y judicial (justicia en su nombre). El mercantilismo basaba la riqueza de un país en la cantidad de oro y plata que poseía.

El parlamento inglés: En Inglaterra se estableció en el siglo XVII un sistema político diferente al absolutismo. En la primera mitad del siglo, los reyes intentaron gobernar Gran Bretaña e Irlanda como monarcas absolutos, pero encontraron la oposición de la burguesía, que dominaba el parlamento. El conflicto provocó las revoluciones de 1642 y 1688, la expulsión de la dinastía y el triunfo de la monarquía parlamentaria. El nuevo sistema establecía la supremacía del parlamento. La Declaración de Derechos de 1689 garantizaba derechos y libertades, impidiendo que el monarca fuera absolutista.

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